MÚSICA
Frühbeck de Burgos cuelga la batuta
El director, de 80 años, anuncia «con gran dolor» su retirada de los escenarios por enfermedad. Deja atrás una intensa y laureada carrera de proyección internacional frente a prestigiosas orquestas

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EFE / A.S.R. / Madrid / BurgosRafael Frühbeck de Burgos ha insistido siempre en que solo cuando su cuerpo dijera basta dejaría la escena. Y ha cumplido su palabra. El director de orquesta, una de las batutas españolas de mayor proyección internacional, anunció ayer su retirada definitiva de los escenarios por enfermedad, informa Efe.Frühbeck de Burgos, de 80 años, vinculado durante décadas a la Orquesta Nacional de España y en la actualidad titular de la Sinfónica de Dinamarca, se encuentra desde hace meses hospitalizado en una clínica de Pamplona como consecuencia del cáncer que sufre.Musiespaña, su agencia artística, en nombre de la familia, informó ayer de esta despedida de los escenarios como consecuencia del deterioro de su salud.Según esta misma fuente, «el maestro no se encuentra en condiciones para afrontar sus compromisos profesionales de manera óptima», de ahí que se vea «obligado, con gran dolor, a anunciar su retirada de los escenarios».Rafael Frühbeck de Burgos (Burgos, 15 de septiembre de 1933) tenía este verano numerosos compromisos artísticos en España, en el Festival de Granada, donde será sustituido por Jesús López Cobos, y en Santander, entre otros.El pasado 14 de marzo, Frühbeck de Burgos sufrió un desmayo mientras dirigía en Washington a la Orquesta Nacional de la capital estadounidense. Este fue su último concierto.En España, la última vez que pisó un escenario fue el 14 de febrero, en el madrileño Teatro Monumental, donde guio a la Orquesta Sinfónica de RTVE.Mientras que ante sus paisanos lo hizo el pasado mes de septiembre en el Fórum Evolución. Su ciudad le brindó un homenaje por su 80 cumpleaños y él se puso al frente de la Orquesta Nacional de Dinamarca.«Lo único que le pido a Dios es que me siga dando salud para poder seguir saliendo a escena. Porque pongo, si cabe, más interés y entusiasmo que el primer día que me puse a dirigir una orquesta», dijo en ese momento.La relación con su ciudad natal ha sido intensa en los últimos años. A él recurrió el Ayuntamiento para organizar la inauguración del auditorio, en julio de 2012, y hasta ese año orquestó el Estío Musical Burgalés, marcada en rojo en la agenda durante doce años.Aunque la ciudad del Arlanzón siempre ha sido su patria chica, la carrera de Frühbeck de Burgos es, sobre todo, internacional de excelente arquitectura, rigor y «chispa», defendida con tanto tesón como «la marca» España, que predicó cuando el país musicalmente no era más que una entelequia, y gracias a ella goza de la misma fama que coetáneos como Maazel o Mehta.De verbo brillante y fuerte carácter, el director que más veces se ha puesto al frente de la Orquesta Nacional de España (ONE), en torno a 500, siempre ha presumido de nacionalidad y ha contado complacido el porqué de su apellido.El maestro se añadió el «de Burgos» porque al «comisario político» de los años 50 le parecía «muy extranjero y casi sospechoso» lo de «Frühbeck Frühbeck», aunque él hubiera nacido en la ciudad castellana, en la que su padre, un óptico, se había establecido «maravillado» por su clima y a la que llevó a vivir a la que entonces era su novia, además de prima.Frühbeck, con 110 conciertos de media al año, consiguió superar la «edad fatídica» para los directores, los «cuarenta y tantos» -«se mueren muchos de infarto», dijo una vez-, y ha gozado desde los 60 de «una nueva juventud» y muchas glorias profesionales aunque siempre pensó que «lo bueno» estaba por venir porque la música es «eterna e inacabable».Y esa eternidad ha perseguido desde que siendo niño expresó su deseo de ser músico.Temprano intérprete de Haydn y Mozart y entregado a «sus» clásicos, de Beethoven a Bach, de Korsakov a Ravel, pasando por Albéniz y Turina -que también ha orquestado-, siempre le ha gustado especialmente el Réquiem de Brahms porque, según decía en una entrevista con Efe, le acerca «sin temor» a la muerte.El número de orquestas a las que ha dirigido se alarga sin fin por ciudades de todo el planeta, igual que los reconocimientos recibidos. Desde Director del Año por la revista Musical América a Embajador de su ciudad; desde la Medalla de Oro de las Bellas Artes a la Medalla de Oro de la Sociedad Internacional Gustav Mahler de Viena...La Orquesta y Coro Nacionales de España, que dirigió entre 1962 y 1978 y de la que es titular emérito, anunció el pasado mes el lanzamiento de su sello discográfico con la versión de Carmina Burana dirigida por él. Igualmente, iba a ser el invitado estrella de la presentación, como lo sería de Los diamantes de la corona, que iba a dirigir en el Teatro de la Zarzuela en noviembre, porque su cabeza y su agenda seguían hasta ahora en plena forma, pero el cuerpo, como él diría, «ha aguantado hasta donde ha aguantado y Dios ha querido».