Literatura / Mañana en la librería Hijos de Santiago Rodríguez
¿El primer superventas indignado?
Andrés Pascual presenta su nueva novela, ‘Edén’, sobre una joven que va a Brasil para buscarse la vida y se ve envuelta en una trama para acabar con la civilización

Andrés Pascual.-
«Seguiría escribiendo novelas de 500 páginas a sabiendas de que van a entretener o emocionar a un único lector. Tenemos que dejar de medir el éxito en términos cuantitativos y comenzar a hacerlo en las acciones o los pasos que demos hacia la construcción de un Edén común». Esta es la respuesta que da Andrés Pascual (Logroño, 1969) a la pregunta que él lanza al lector en Edén, su nueva novela. Esa cuestión es: ¿Hasta dónde llegarías para cambiar el mundo?
El escritor riojano acude fiel a su cita con los lectores burgaleses, a la que no ha faltado desde su debut con El guardián de la flor de lotto. Mañana cumplirá en la librería Hijos de Santiago Rodríguez del Camino de la Plata (19.30 horas).
Edén relata la historia de Mika, una joven española en paro que decide abandonarlo todo y buscar trabajo en Brasil. No se imagina lo que allí la espera. Se verá involucrada en una trama que quiere terminar con la civilización actual en la que los asesinatos se suceden.
¿Qué chispa prendió Edén? «Un buen día me pregunté qué ocurriría si tuviera en mi mano la llave para reiniciar esta civilización decadente, para generar un nuevo Génesis y terminar de un plumazo con todas las desigualdades y miserias. Comprendí que las grandes gestas exigen algo a cambio y surgió una pregunta que se convirtió en la base del thriller, además de un reto para el lector. Decidí escribir una novela que fundiese entretenimiento puro con ritmo cinematográfico y compromiso social. Quizá por eso han denominado a Edén ‘el primer bestseller indignado’», contesta Pascual, que ve en él varias aristas de actualidad.
«Está ambientada en Brasil, el país sobre el que todo el mundo tiene puesta la mirada, entre el Mundial y las próximas elecciones, salpicadas por casos de corrupción que se vaticinaban en el libro. También está suscitando interés su atmósfera inspiracional, ya que está envuelta de un marcado espíritu de reinvención social: su protagonista, en paro, salta el charco en busca de trabajo y aborda las preocupaciones del momento convirtiéndose en la voz de todas las personas indignadas que están dispuestas a iniciar una cruzada para cambiar una sociedad en decadencia», anota.
Antes de escribirla, para no perder las buenas costumbres, hizo dos viajes de documentación, durante los que convivió con nativos de la Amazonía y con familias de las favelas. Una estancia que, dice, le hizo ver que este país representa lo mejor -recursos naturales, innovación tecnológica, espíritu emprendedor-, y lo peor -inseguridad, desigualdad, falta de sostenibilidad-. «Encontré personas llenas de energía y convencidas de que ha llegado el momento de luchar para construir su edén».
Él también lucha desde hace diez para pintar el suyo en torno a la literatura, a la que cada vez dedica más tiempo. «Es mi sueño y lo quiero vivir en plenitud. Seguiré dando pasos hacia delante, escribiendo páginas de esta aventura, mientras tenga oxígeno para caminar. El edén, al igual que el infierno, está dentro de nosotros. Y yo, aun en mitad de la cruel batalla de la cultura, estoy viviendo un paraíso», sentencia el también autor de El compositor de tormentas.