El Correo de Burgos

Un pintor feliz en el borde del precipicio

Enrique Barrio presenta en el Arco de Santa María ‘Otra realidad’, una exposición pictórica, dominada por el retrato y el paisaje, una búsqueda continua guiada por la zozobra, un pretendido sosiego... y la pasión

Enrique Barrio, con una de sus pinturas detrás.-Raúl Ochoa

Enrique Barrio, con una de sus pinturas detrás.-Raúl Ochoa

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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La luz se enciende en algunas ventanas mientras el resto de la ciudad duerme. Se ha terminado un día más, otra batalla librada y es momento para el sosiego, la calma, el calor del hogar, la vuelta a la cotidianidad, a ese punto de equilibrio tambaleante durante toda la jornada. Pero si el espectador se acerca a esos destellos amarillos, quizás adivina, imagina, a mujeres y hombres atormentados, desafiantes, enloquecidos, audaces, temerosos, pero valientes, dispuestos a saltar al vacío cada día. Ahí, en el borde del precipicio confiesa Enrique Barrio encontrarse siempre, le gusta el riesgo, sorprenderse con lo que hay más allá del borde y de esa adrenalina nace Otra realidad, una exposición pictórica que permanecerá en el Arco de Santa María desde hoy -inauguración a las 20 horas- hasta el 26 de octubre (de martes a sábado de 11 a 14 y de 17 a 21 horas y domingos de 11 a 14 horas).

El retrato y el paisaje dominan esta muestra cuajada de distintas técnicas (acrílico, óleo, acuarela, técnica mixta y mosaico) y soportes (papel, tela y piedra natural), que él sitúa en la órbita de la figuración expresionista, con elementos plásticos de la abstracción, el informalismo y el expresionismo al servicio de la figuración y del realismo.

«El título define y resume el contenido, que es la plasmación de la realidad percibida puesto que cada cual vemos lo que nos rodea de una forma y esa percepción es cambiante en el tiempo y según nuestras circunstancias», introduce el pintor, director de la empresa Vidrieras Barrio, más que reconocida, encantado de poder levantar la voz, de salirse de lo establecido, acostumbrado como está a decir amén, a respetar la historia, el arte y la arquitectura de los edificios en los que actúa.

Otra realidad, formada por 66 piezas, es sinónimo de absoluta libertad, de experimentación, de investigación...

...De paisajes fantasmagóricos, cortados sin miramientos, con radicalidad, sin mirar a los lados, con blancos furiosos, azules rabiosos y negros sosegados.

«Reflejan la búsqueda constante que ha habido en toda mi obra desde niño, que es representar una naturaleza que percibimos como salvaje, que queremos creer que es casi virgen, pero en esencia, en realidad, está profundamente humanizada y colonizada».

...De miradas asomadas al vacío pero llenas, expectantes, inyectadas en sangre sin furia, con curiosidad, cambiantes, imperfectas, inacabadas, claras, oscuras...

«Mis personajes son un reflejo de esa sociedad que nos envuelve, en la que, para sobrevivir, es habitual que nos escondamos tras nuestro propio alter ego. Tendemos a huir, a no enfrentarnos a la vida como nos asalta y al final nos convertimos en un reflejo enmascarado de nuestros miedos y frustraciones. A pesar de este temor, de tanta desesperanza y desilusión, no quería prescindir de reflejar miradas llenas de luz, las de la infancia, una época mágica de nuestra vida, en la que tenemos el pleno convencimiento de que todo lo vivido y el mundo de la fantasía es la absoluta realidad y creemos ingenuamente que va a ser así eternamente».

En esa auténtica patria del hombre que dicen es la infancia se forjó el artista que es hoy Enrique Barrio. Cuando tenía 11 años, cuenta, su hermano Santiago vio en sus dibujos un incipiente talento que alimentó con el encargo de tareas, de retos, que el pequeño superaba con éxito. Después llegaría la Academia Provincial con Jesús del Olmo y la Escuela de Arte Aplicadas con Luis Ortega, pero él ya tenía mucho aprendido de casa. Y pasión. Esa se refleja en sus vivarachos ojos y en sus emocionadas palabras sobre este proyecto pictórico que le ha reencontrado con el joven que exponía en el Ateneo Los Otros.

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