El Correo de Burgos

Musical / Se representará en el Fórum del 20 al 23 de noviembre

El sueño de ser estrella de ‘Los miserables’

Setenta y cinco niñas participan en el casting para interpretar los papeles de Eponine y Cosette. Esta semana se conocerá el nombre de las cuatro afortunadas

Luis Sala dirige el casting en la Casa de Cultura de Gamonal.-Santi Otero

Luis Sala dirige el casting en la Casa de Cultura de Gamonal.-Santi Otero

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Llegan acompañadas por sus padres, algunos más ilusionados que sus propias hijas por la oportunidad, unas se muestran resueltas y risueñas, en otras la timidez delata su primera vez en estas lides, pero todas, sin excepción, quieren convertirse en estrellas, brillar en el escenario, aunque solo sea por unos minutos. Setenta y cinco niñas burgalesas de entre 6 y 9 años realizaron ayer el casting para interpretar a las pequeñas Eponine y Cosette en el musical Los miserables, que realizará seis funciones en el Fórum entre el 20 y el 23 de noviembre.

Cuatro serán las afortunadas y esta misma semana se anunciará quiénes son.

La palabra final la tiene Luis Sala, gerente de la compañía y director de la prueba de selección, que se vio con todas en el escenario de la Casa de Cultura de Gamonal repartidas en tres grupos de veinticinco. Su objetivo, cuenta, es que ellas se encuentren cómodas y dejen los nervios para sus padres, a los que no dejan entrar.

«Buscamos niñas muy extrovertidas, que sean capaces de afinar porque luego se van a subir a un escenario, con música en directo, donde no vale el ‘repetimos’ y que transmitan, que podamos ver si existe esa cosita que no se aprende, que se tiene o no», expone Sala, que, ya en las tablas, hábilmente, siempre bajo la apariencia de un juego, las pregunta el nombre, las insta a hablar de los personajes, sobre lo que conocen del musical y las invita a cantar El castillo de cristal, el tema que les mandaron preparar en casa en el momento de la inscripción y que todas llevan aprendido de pe a pa.

Estas burgalesas se convertirán en Cosette, una niña a la que su madre deja al cuidado de unos taberneros, que la tratarán como una cenicienta, y a Eponine, la hija natural de estos que tampoco tendrá muchos miramientos con la pequeña. Los años pasarán y la tortilla dará la vuelta. Cosette será adoptada por un señor de buena posición y Eponine se convertirá en una pilla en las calles parisinas.

Por ser Cosette suspiraba Alexia Pozas Ramos, de 10 años, pizpireta, risueña y con las ideas claras. La gusta actuar, cantar y bailar y de mayor quiere ser actriz. Ya ha hecho sus pinitos en el musical Sonrisas y lágrimas. «Es muy divertido ver cómo es todo detrás del telón», apostilla esta joven alumna de la Escuela de Danza a la que desparpajo no la falta y el apoyo de su madre, Imay, tampoco, que vive con mucha emoción la ilusión de su hija. «Lo disfruta mucho», anota.

Más tímida se muestra Olivia Agüero Hernando (9 años), también alumna de la Escuela de Danza, que espera tener en Los miserables la oportunidad que no pudo ser en Sonrisas y lágrimas.

Y todo nuevo era ayer para Jimena Ruiz Peña (8 años), que jugaba con la tableta para olvidarse de los nervios, inseparables antes de saltar a un escenario.

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