BURGOS / Teatro de sala
'Las dos voces', un año después
Alicia Benito se vuelve a meter en el papel de una mujer locamente enamorada en este montaje que va mañana y el sábado al Principal
Una mujer locamente enamorada, a la que no le importa su orgullo ni su dignidad, se enfrenta a la última conversación con su amante. El hilo telefónico los separa. Sentimientos a flor de piel. Alicia Benito se mete de nuevo en ese personaje, casi un año después de la primera vez que lo hizo. La actriz burgalesa vuelve a llevar a escena su proyecto más personal, el más arriesgado, el que fue y sigue siendo su mayor desafío. Las dos voces es una adaptación libre del texto La voz humana, de Jean Cocteau, y salta al escenario del Teatro Principal mañana y el sábado a las 20.30 horas (entrada: 8 euros, sorteo de dos en el Facebook de la actriz).
«Tenemos muchas ganas de ver qué sale después de un año sin hacer la obra, que cambia mucho en la mente de un actor, se vive de otra manera porque ahora hay un poso que no existía la primera vez. Es un nuevo trabajo», observa la intérprete con el asentimiento de la directora, Amy Gwilliam.
Para esta también lo es. «Todo cambia en un año y es fantástico porque ambas hemos venido con otras destrezas, otras miradas al mundo y a mí me han encantado estos días a tope que hemos tenido», puntualiza.
No ha sido tan intenso como la primera vez, que ambas se encerraron durante una semana en una casa de campo de Londres para preparar este papel y sumergirse en el universo del autor francés, pero sí han conseguido reencontrarse con él, colocarse en la línea roja en la que sitúa las pasiones.
El mayor desafío era borrar la vis cómica de Benito. Superado este reto, aparecían otros. «Me ha costado mucho hacer algo muy privado. Estoy acostumbrada a hablar con el público, a mantener una comunicación continua con él, y aquí asiste a una conversación privada. Es lo más difícil y, a la vez, interesante», observa la artista, que dice estar ante un «texto brutal».
«Es una obra muy universal, pero necesita de una actualización para no chocar con nuestras sensibilidades. Alicia tiene toques modernos, pero también una mujer muy sensual, con sus curvas, y me gustan mucho sus vicios por la vida», anota la directora provocando las risas de la actriz, a la que, confiesa, ha tenido que reñir para que borrara su mirada clown. Cree que lo ha conseguido. Y así, sin nariz roja, Alicia Benito se lanza al drama sin red.