El Correo de Burgos

BURGOS / Una mirada a los concursos de grupos locales

La música se desafía en directo

La final del certamen de La Rúa disputada anoche y la entrega de premios del Burgos Música Joven en El Hangar reflejan la ebullición creativa y el compromiso de la iniciativa pública y privada con las bandas que luchan por hacerse un hueco

Green Silly Parrots.-

Green Silly Parrots.-

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Los escenarios se convierten en cuadriláteros, plataformas en los que los grupos de música joven se dan a conocer al tiempo que intentan ser mejores que los de al lado. En el último lustro han proliferado los concursos dirigidos a estas formaciones y se mantienen en la picota como uno de los sistemas idóneos para dar a conocer qué se cuece en los locales de ensayo de la ciudad, qué hacen las más de cien bandas que han encontrado en Euterpe a su musa. Esta semana eran noticia las tres propuestas que en este sentido conviven en Burgos: ayer se entregaban los premios de la quinta edición del Burgos Música Joven, disputado y fallado el pasado 21 de noviembre, también ayer La Rúa celebraba la final de su III Concurso de Música en Directo, ganado por Green Silly Parrots, y esta misma semana se abría el plazo para participar en la sexta edición del UBULive, que admite solicitudes hasta el 26 de enero.

La iniciativa pública -Universidad de Burgos, Ayuntamiento y Fundación Caja de Burgos- por un lado y la privada -Bar La Rúa- por otro empujan a estos grupos hacia su futuro, les brinda una oportunidad de subir al escenario y, según los casos, los premia con dinero en metálico, la posibilidad de grabar un disco de presentación, nuevas actuaciones...

Los protagonistas

¿Se puede hacer más? Siempre. Lo difícil es ver qué. De momento el compromiso de quienes alientan estas iniciativas está garantizado. En voz alta lo dijeron ayer la concejal de Juventud, María José Abajo, y el responsable de Cultura y Educación de la Fundación Caja de Burgos, Óscar Martínez, y también Jacho, el alma del certamen de La Rúa, más que feliz con el devenir de la tercera edición de una cita por la que él apostó al todo y ganó.

Anoche mismo escribía su punto y final tras entregar la corona de laureles, traducida en 1.000 euros, la grabación de un DVD y una sesión profesional de fotografía, a Green Silly Parrots, con Cubiko y Dj Gambone en el segundo cajón, que implica 500 euros.

«El nivel ha subido muchísimo y la gente ha respondido muy bien, ya no viene solo a ver al grupo de sus amigos, sino que con promociones y otros incentivos hemos conseguido que venga también a otros. Raro es el día que ha habido menos de 60 personas y son los jueves a las nueve de la noche. Estamos muy contentos», comenta Jacho.

Considera que se ha consolidado y que el esfuerzo realizado este año para aumentar los premios ha valido la pena. El próximo reto es establecer un tercer premio. Porque cuarta edición habrá seguro. Aunque solo sea, dice, por la ilusión que ve en los grupos más jóvenes, en esos en los que la guitarra es más grande que quien la toca.

«Estamos a tope con la música local. Hacemos todo lo que podemos y, además, como iniciativa privada. Estamos contentos de que nos equiparen con el UBULive y el Música Joven», sostiene y pide, aun a riesgo de quedar feo en su boca, que se dé más margen a las salas pequeñas.

Unas horas antes, sin la complicidad de la noche, ni el choque victorioso de los botellines de cervezas ni los nervios de quien no se sabe aún destinatario de la corona de laureles, los ganadores del Concurso Música Joven, Kasparov Vs Deep Blue, Bajo Cero y Daniel Guantes, recogían sus respectivos cheques como primero, segundo y tercero de esta edición.

Aunque Kasparov Vs Deep Blue se dio a conocer el pasado mes de junio, el trabajo previo durante más de tres años ha tenido su recompensa. Sus integrantes, veteranos músicos burgaleses, ondeaban ayer su cheque de 1.000 euros.

«Ganar este concurso es un apoyo importante, muy ilusionante porque te dan dinero y te ayudan a grabar unos temas, que te ayuda a seguir, pero no creo que nos vaya a abrir muchas puertas», señalan sus integrantes, que antes han formado parte de otros grupos.

¿De qué manera se puede promocionar más a la música local?

«Promocionar no es fácil, pero sí apoyar y posibilitar que haya más música en directo en aforos pequeños o que los grupos puedan acceder más fácilmente a los grandes como El Hangar, donde hace falta mucho dinero para tocar», responden convencidos de que los conciertos son la clave para mantenerse.

Apuntan una idea más que es la creación de un circuito en la Comunidad que permita hacer intercambios entre los grupos de las distintas ciudades y darse a conocer a otros públicos.

Bajo Cero es el ejemplo del grupo hecho a golpe de concursos. Ha estado en todos, aunque con distintas formaciones y creen que sí se puede hacer más por ellos. Una idea (en la misma línea que sus colegas): fomentar conciertos en la calle. Bajo Cero es también ejemplo de la realidad de muchas bandas locales, inestables y siempre en un continuo inicio porque sus miembros, muy jóvenes, se van de la ciudad para buscarse la vida.

«Quedar segundos motiva mucho, es un reconocimiento al esfuerzo que haces, estamos muy contentos», convienen Noelia, Andrea y Ricardo, que recogieron el cheque, que les vendrá muy bien para su primer disco, al caer.

Hasta exótica resulta la presencia de Daniel Guantes. No es habitual ver a un cantautor en este tipo de certámenes, pero alguien tenía que romper tópicos.

«No confiaba en conseguirlo», reconoce el músico, que sale al escenario solo con su guitarra y se veía la nota discordante en un concurso donde dominan las formaciones. «Cuando ves a cinco grupos de cinco personas por delante y a otros tantos por detrás crees que te quedará grande el escenario y vas a hacer poco ruido, pero se puede conseguir», observa este artista que ya tiene un disco en el mercado, Precipicios, y que en junio de 2015 sacará el segundo.

También él cree que la promoción de la música en directo es la clave y es consciente de que lo tiene algo más fácil que estas agrupaciones numerosas. Su guitarra, de momento, no cobra. «Está muy difícil. Yo toco en Burgos, Valladolid y Madrid pero salir de ahí es casi imposible».

Queda camino por recorrer, pero los pasos dados en la promoción de la música joven son decididos y la competición se presume como un buen aliciente para que este mundo baile con alegría y no se congele.

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