BURGOS
La magia navideña irrumpe en las librerías
La alegría regresa con subidas de las ventas de hasta el 20%. ‘Burgos, luz tamizada’, regalo generalizado, con permiso de los tres reyes, Javier Cercas, Javier Marías y Antonio Muñoz Molina

La resaca de las fiestas se notó ayer en algunos establecimientos, aunque la espera ya no era tan larga como en días pasados.-Raúl Ochoa
La alegría ha vuelto a las librerías. La magia navideña ha tocado a su puerta con una subida generalizada en la venta de libros que llega hasta el 20% en algunos casos. Otros, más precavidos, prefieren hablar de mantenimiento a falta de poner orden en la máquina registradora. Pero los consultados coinciden en el intenso movimiento registrado durante estas fiestas, una de las fechas más importantes de todo el año.
El Espolón es el centro del entusiasmo. Tanto Fernando Rivas, de Música y Deportes, como Pilar Pérez-Canales, de Espolón, coinciden en cifrar el incremento de ventas en un 20%.
«El año pasado fueron malísimas, llovió todos los días salvo los últimos y estábamos en medio de la crisis, y este han sido muy buenas, aunque no sé si será pan para hoy y hambre para mañana», conjetura el primero, quien aprecia una línea ascendente desde noviembre. Mientras la segunda está convencida de que en su caso la clave ha estado en la retirada de los andamios del número 28 del céntrico paseo. «Estábamos arrinconados, nadie pasaba delante del escaparate y fue un hándicap tremendo», resalta emocionada y agradecida a sus clientes por la fidelidad.
Álvaro Manso, de Luz y Vida, no vuela tan alto y apunta a un 8% y recuerda que ellos también subieron algo el año pasado.
Mientras Sol Alonso, de Hijos de Santiago Rodríguez, prefiere esperar a lanzar las campanas al vuelo y habla de mantenimiento. Eso sí, subraya el continuo trajín vivido en la librería y la sensación de que los clientes han perdido el miedo a gastar y lo han hecho con más alegría que en ejercicios anteriores.
En esta verbena, estos cuatro libreros coinciden en colocar en lo más alto de la lista de ventas a El impostor, de Javier Cercas, Así empieza lo malo, de Javier Marías, y Como la sombra que se va, de Antonio Muñoz Molina, que estuvo en Burgos desmigando sus entresijos el pasado 16 de diciembre.
Una reina se cuela en esta terna. Dolores Redondo, que este trimestre podría pasear con Amaia Salazar por la ciudad, y su trilogía del Baztán -acaba de salir la tercera parte, Ofrenda a la tormenta- se encuentran en lo más alto.
Con estos títulos de proyección nacional se codea, sin amilanamientos, Burgos, luz tamizada, de Santiago Escribano y Santos Rivas, el regalo estrella de los burgaleses estas fiestas, un auténtico boom, en palabras de los comerciantes.
En el pelotón
El top ten se completaría con Esperando al Rey, de José María Pérez Peridis, que aumentó su tirón tras la presentación a orillas del Arlanzón el 12 de diciembre; El vestido de novia y Nos vemos allá arriba, Premio Goncourt 2013, ambos de Pierre Lamaitre, y El umbral de la eternidad, de Ken Follet.
Hasta ahí los escapados. Detrás, un variopinto pelotón con lecturas de todo tipo: El balcón en invierno, de Luis Landero; Pacto de lealtad, de Gonzalo Giner, uno de los autores invitados en la última Feria del Libro, que conserva el tipo; Milena o el fémur más bello del mundo, de Javier Zepeda, y Mi color favorito es verte, de Pilar Eyre, Premio Planeta y finalista, respectivamente; Antonia, de Nieves Concostrina; Perros e hijos de perra, de Arturo Pérez Reverte; Juan Carlos I. El hombre que pudo reinar, de Fernando Ónega, agotado en algunos sitios... Sin olvidar a clásicos como Almudena Grandes o Haruki Murakami.
Con etiqueta made in Burgos, luces tamizadas aparte, llama la atención el éxito de la primera novela de Leandro Pérez, Las cuatro torres, que, aunque salió en septiembre, se ha ganado un puesto en las estanterías junto a los libros de tirada nacional.
Más lejos aparecen Visitas reales a Burgos (1808-1931), de Carlos Sainz Varona y María José Zaparaín; El misterio divino, la última parte de la trilogía Pulchra et Decora, de Javier Tabares, aunque se ha vendido menos que las anteriores; Las montañas salvadas, de Roberto Llorente; De almenas y agua lenta, de Pilar Alonso; Guardias civiles al servicio de Burgos...
Fogones y niños
La gastronomía sigue siendo un regalo socorrido y ahí Arguiñano no tiene rival. En familia con Karlos Arguiñano se manchará en muchos fogones, sin desmerecer a Trucos de cocina con Antonio Arrabal, que lleva ya unos meses en cocina, o El arte de la cocina francesa, de Julia Child, sin existencias en algunos establecimientos durante las fiestas.
¿La literatura infantil? Fetén. Greg y Gerónimo Stilton continúan siendo los amos de un cotarro en el que se cuela la adaptación de El Quijote de Pérez Reverte. «Es lo único que nos da esperanzas de futuro, si los niños leen de pequeños seguirán haciéndolo de mayores», observa Pérez-Canales.