BURGOS / Espectáculos
Humor para achantar al invierno
Faemino y Cansado, Raúl Cimas y Julián López y Ernesto Sevilla pasan por los escenarios burgaleses

Faemino y Cansado vuelven al escenario del Teatro Principal.-
El humor es ese elixir mágico esencial para tiempos mejores, peores y regulares. Necesario para combatir estos tiempos de crisis, aliado imprescindible cuando la vida sonríe y una eficaz medicina para achantar a este invierno duro y largo que se ha propuesto minar las fuerzas del público, sin, de momento, conseguirlo. Los burgaleses, a los que poco asusta el frío, vencen la súbita pereza que provoca ver el termómetro en negativo para acudir a los espacios culturales y si es con una propuesta de humor poco más se lo tienen que pensar. Tres citas los esperan antes de que llegue la primavera: Faemino y Cansado, con su último espectáculo, Como en casa ni hablar, tres funciones, desde mañana hasta el domingo, en el Teatro Principal; Raúl Cimas y Julián López con Toda la verdad sobre el oso hormiguero, el sábado 21 de febrero en el Fórum Evolución; y Ernesto Sevilla, con sus absurdos monólogos, en El Hangar el viernes 20 de marzo.
Faemino y Cansado es sinónimo de éxito en Burgos. Siempre que han venido han colgado el cartel de entradas agotadas o han rozado ese lleno -no es fácil vender el gallinero en el Teatro Principal por su mala visibilidad, pero ellos lo consiguen-. Esta vez no será una excepción. Apenas quedan localidades sueltas en las tres funciones de Como en casa ni hablar, un montaje que, observan, ha sido creado entre «la soledad de los campos y collados de Soria y la algarabía frenética e insoportable de la Cava Baja de Madrid», un espectáculo con el que afirman buscar 23 carcajadas, ni más ni menos, y, abonados al más difícil todavía, aseguran que lo conseguirán con «26 frases de contenido hilarante desperdigadas durante la representación».
Ironía, sarcasmo, absurdo... La complicidad de esta pareja formado por Javier Cansado y Carlos Faemino, con más de treinta años de historia conjunta, borda su presencia en los escenarios.
Menos tiempo llevan juntos Raúl Cimas y Julián López, aunque el suficiente para que las críticas de su Toda la verdad sobre el oso hormiguero los pongan por las nubes. Los dos humoristas plantean una sucesión de escenas con las claves que convirtieron en éxito los programas en los que se dieron a conocer y tocaron el cielo como La hora chanante, Muchachada Nui y Museo Coconut. Diálogos, canciones, interpelaciones al público, improvisación, baile... Todo está permitido.
Y la tercera pastilla de humor para combatir el frío lo tendrá más fácil. De la misma escuela de Cimas y López es Ernesto Sevilla, que llegará justo para decir adiós al invierno y bienvenida a la primavera con un monólogo que, a buen seguro, radiografiará la realidad partiendo del sarcasmo, la ironía y la idiotez, marca de la casa de la tanda de humoristas albaceteños que salieron de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca.