El Correo de Burgos

EXPOSICIÓN CONSULADO DEL MAR

Las imágenes que surgen del fuego

Arsenio Peña presenta en la sala del Consulado del Mar una serie de pirograbados que retratan una visión muy personal de la realidad

El artista Arsenio Peña junto a sus obras en la sala del Consulado del Mar.-Israel L. Murillo

El artista Arsenio Peña junto a sus obras en la sala del Consulado del Mar.-Israel L. Murillo

Burgos

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Arsenio Peña se aprovecha de la textura de la madera, de los juegos que ofrecen sus vetas, su calidez y su color para grabar a fuego unas imágenes llenas de vida y que en algunos casos son muy evocativas. «Realicé una serie dedicada a los oficios de la labranza de un modo casual», explica el autor.La inspiración le surgió mientras visitaba Mozares en el momento en el que los vecinos rememoraban los viejos oficios de la siega. «Siempre he sentido una gran atracción por el campo y las antiguas tradiciones», comenta Peña. Ese gusto por las tierras de Castilla también se ven reflejadas en la obra que expone en el Consulado, paisajes rurales y campestres. «Me interesó esta visión del claustro de Villamayor de los Montes, me gustan las posibilidades que ofrecen los contrastes en los paisajes». Ese gusto por los el campo le hizo alejarse de la ciudad y fundar su hogar en San Medel. «Me gusta mucho esto de la cosecha, me encantaría tener mi huerto y trabajar la tierra».Arsenio Peña termina una obra y es como si se olvidase de ella. Pasa página para centrarse en el siguiente reto, en realizar algo todavía más difícil. «Últimamente lo que estoy estudiando mucho es el cuerpo femenino». Estas últimas obras también están presentes en la exposición al igual que un conjunto importante de retratos que parecen tomar las técnicas caravaggistas de luces y sobre todo, sobras. Todo con un pirógrafo como único instrumento. «Esta técnica requiere mucha atención, si te equivocas no hay marcha atrás. No es como con el óleo o cualquier otro tipo de pintura en la que una pincelada cubre el error».La trayectoria de Arsenio Peña inició en los años 70 con una exposición de su obra, en esa ocasión, pictórica que realizó en la galería Escorpio. «Al principio tenía mucha relación con los artistas de la ciudad, con Ignacio del Río, con Marticorena, con Cristino Diez. Luego me fui desvinculando y me marché a Colombia».Dejó tierras castellanas para trabajar 12 años entre Colombia y Ecuador. «Empecé de misionero pero luego trabajé de profesor y por esas cosas de la vida empecé a pintar cerámica. Dibujar ha sido mi pasión desde la infancia». Explica Peña.Después de esa experiencia, no pudo evitar sentir la llamada de la tierra y decidió volver a donde estaban sus raices. «Toda mi familia estaba aquí, al final quise volver».Su labor profesional se ha centrado muchos años en el mundo de la imagen y del dibujo. «Monté mi propia empresa de rotulación y he trabajado casi siempre con el mundo del diseño».Las obras de Arsenio Peña parecen, en algunos casos, fotografías en sepia que parecen sacadas de un álbum del siglo pasado. Su técnica es impecable, el estudio de la perspectiva, de la profundidad y de la luz es tan pormenorizado que hay que acercarse a la obra para apreciar la diferencia. «Le ha pasado a alguno de los visitantes, que no creía que fuese un trabajo de pirografo», puntualiza Peña.La exposición estará abierta hasta el 1 de marzo y después en el mes de mayo viajará hasta Villamayor de los Montes.

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