BURGOS / Nueva revista cultural
'Culdbura', un lugar para los creadores
Un grupo de gente inquieta lanza una publicación literaria en formato digital, por falta de financiación, que busca cubrir el vacío en este campo

Portada del número 0 de 'Culdbura'-
Había una vez un inquieto bibliotecario jubilado que se lamentaba de la desaparición de las revistas culturales de una ciudad que había gozado de ellas casi de una manera continuada desde tiempos remotos. Pero ¡ay! las crisis económicas son caprichosas. Aparecen cuando uno menos se lo espera. Las instituciones amarran presupuestos. Las subvenciones desaparecen. Y la condena a muerte pende sobre estas publicaciones, realizadas siempre de manera altruista, hasta que la guillotina las corta el cuello. Ocurrió hace más de un año con la última de esta especie, Caleidoscopio, de la asociación del mismo nombre. Antes había desaparecido Plaza de San Juan, nacida en la Biblioteca Pública.
Las gentes de la cultura se resistían a no contar con una plataforma en la que mostrar sus creaciones. Detrás de muchos vinos y cafés, muchas risas y tormentas de ideas, nació Culdbura -José María Izarra explica la gestación y elección del nombre en la primera página-, una nueva revista cultural gratuita en formato digital (www.yumpu.com) que se lanza oficialmente mañana con motivo del Día Internacional del Libro.
Ese exbibliotecario inquieto se llama Fernando Ortega Barriuso e insiste en que esta nueva publicación es un trabajo de equipo sin el que no sería una realidad.
Nace sin más pretensiones que ser una plataforma para dar a conocer la obra de los creadores de la ciudad, especialmente los literatos, pero no solo. Sus páginas están abiertas a todas las artes.
«Se trata de cubrir un vacío que se había abierto en la cultura y que no hemos podido sacar en papel porque no hemos encontrado mecenazgo ni subvenciones», explica Ortega Barriuso y reitera el esfuerzo colectivo que la ha posibilitado.
La idea inicial es que salgan tres números al año, uno por estación, con vacaciones en verano.
El número 0 tiene 75 páginas y cuenta con 22 colaboraciones. La respuesta no ha podido ser mejor.
Además del citado Izarra, en este pistoletazo de salida escriben Lino Varela, que guiña un ojo a Orson Welles; Carlos de la Sierra; Alfonso Hernando; Jesús Borro Fernández, que traza un recorrido por el arte urbano de la ciudad, que ilustra y une todas las páginas de la revista; Alejandro Britos, que ahonda en la figura del poeta Pero García Burgalés, un primer dossier de investigación que tendrán todos los números; Ignacio Galaz; Luis Carlos Blanco; Félix J. Alonso Camarero; Jesús Pérez Saiz; Manuel Arandilla; Soledad Medina; Eliseo González; Miguel Ángel Barbero; José Luis del Río; Esther Pardiñas; Ana Mayoral; Montserrat Díaz Miguel; Alberto Herrero; Pedro Olaya, con un adelanto del que será su próximo poemario, La luz no sabe doblar esquinas; Eloy Luna, con la cuota de cómic; y Estela Rojo, que traza la carpeta artística de Asunción Molinos, otra de las secciones de esta publicación, que nace para quedarse.