BURGOS / Emprendimiento
Hacedores de sueños ajenos
La burgalesa Elvira Rilova e Iván Ferrer Orozco pusieron en marcha hace un año Acelerador de artistas, una asesoría para creadores pionera en España con el principal objetivo de poner en contacto a los distintos agentes culturales

Elvira Rilova.-
Un acelerador de partículas hace que estas naveguen a una velocidad próxima a la de la luz, de manera que al chocar se generan multitud de nuevas partículas. A obrar esta suerte de milagro de multiplicación de los panes y los peces se entregan Elvira Rilova e Iván Ferrer Orozco en Acelerador de artistas (www.aceleradordeartistas.es), una empresa que provoca el choque de los distintos agentes culturales y que se convierte en la mejor aliada de los creadores en la búsqueda de oportunidades en el difícil campo de las artes. Es, en definitiva, un hacedor de sueños ajenos.
Todo empezó cuando sus socios, con una amplia experiencia en la gestión cultural, se percataron de que había un vacío en la gestión cultural sin cubrir. «Nos dimos cuenta de que existía una necesidad de unir a los artistas, de asesorarlos en su carrera, de ponerlos en relación con instituciones y entidades, algo que no se hacía en España», explica la burgalesa Elvira Rilova, la mitad de este equipo, que se dedica más a la parte del arte plástico, mientras su socio se encarga de la música, artes escénicas y performance.
Acelerador de artistas cumplirá un año en junio y su fundadora reconoce que la crisis tuvo mucho que ver en su puesta en marcha.
«Por un lado, la gestión cultural es un mercado muy inestable y tenía muchas ganas de independizarme y, por otro lado, me di cuenta de que no existía nada similar en España y queríamos aprovechar el tirón de que con la crisis han surgido diferentes maneras de estar en los espacios expositivos, se ha agudizado el ingenio y están apareciendo un montón de oportunidades, que, creemos, se le escapan al artista, que no puede estar centrado en su obra y a la vez pendiente de estas nuevas puertas que se abren», explica Rilova.
Y ahí es donde entra Acelerador de artistas. Ellos se ajustan a las necesidades personales de cada uno y ofrecen un amplio abanico de servicios.
Realizan análisis del perfil de cada creador y posicionamiento en el mercado, asesoran de forma personalizada en la redacción y presentación de proyectos culturales para la postulación de becas, residencias artísticas y subvenciones y en la elaboración de contenidos digitales, diseñan portfolios, campañas de comunicación y difusión y críticas de arte, redactan biografías y currículum, rastrean y comunican de manera personalizada oportunidades profesionales, imparten cursos y talleres tanto presenciales como online sobre el mercado del arte, propuestas para becas, residencias artísticas, comisariado y organización de exposiciones...
La formación es una de las patas más importantes en la actualidad y de las más solicitadas y en mayo los llevará a Logroño y Salamanca. Más adelante desarrollarán otros en Madrid, donde están asentados, aunque no tienen sede física.
Rilova confiesa que, como en cualquier empresa, los inicios fueron difíciles, pero se dan con un canto en los dientes de todo lo conseguido en apenas este año de funcionamiento. Han impartido talleres en distintas ciudades españolas, entre ellas Burgos, creado residencias artísticas y, lo que es más importante, tendido puentes con el otro lado del Atlántico. Hace pocos días que han aterrizado desde México DF, un país al que volverán en otoño y al que ven como una llave para entrar en el resto del continente latinoamericano.
Con Europa también han empezado a estrechar los primeros lazos y, entre otros, ya han trabajado por ejemplo con Tina Prize, una plataforma dedicada, como ellos, a poner en contacto a artistas internacionales con galerías, espacios expositivos y curadores.
La nómina de artistas, colectivos, instituciones y empresas con los que colaboran tampoco tiene fronteras. Aparecen desde nombres propios (Fernando Maselli, Inma Herrera, Jesús Valdunciel, Dilyana Glogova, Pablo Lecroisey, Andreas Strobel...) a asociaciones (Mujeres en las Artes Visuales, Ritmo Vital-Neopercusión...) o centros culturales (La gota de leche de Logroño, La Malhablada de Salamanca o Espacio Tangente en Burgos).
Acelerador de artistas acaba de empezar, pero sus responsables son optimistas. Creen que los pasos dados son los correctos y avanzan, aunque no llegan a hacerlo a la velocidad de la luz.