El Correo de Burgos

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Día sin música, ¿silencio también en provincias?

El Hangar, Sonorama, Producciones Salas o La M.O.D.A. se suman a esta jornada que reivindica la importancia de este arte y la reducción al 4% del IVA en el sector

El Centro de Creación Musical El Hangar fue uno de los espacios, empresas y artistas burgaleses que apoyó la iniciativa Un Día Sin Música, lanzada a nivel nacional.-Israel L. Murillo

Imagen de archivo de una actividad en el Centro de Creación Musical El Hangar.

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A.S.R.
Burgos

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El despertador, el inicio del boletín informativo en la emisora mientras se calienta el café, la radio fórmula que suena en el coche de camino al trabajo, el hilo de la peluquería que acompaña el corte de pelo, una canción de fondo en el bar donde has quedado con el hombre de tu vida, la nana que una abuela canta a su nieto para que se duerma...

La música forma parte de la vida de una persona de forma consciente o inconsciente. Está ahí en los momentos más importantes y en los más cotidianos. Una relevancia que debería traducirse en la reducción del IVA, ahora en un 21%, al 4%, en opinión de la Asociación de Promotores de Música (APM), que convocó para ayer Un Día Sin Música, y de las más de 225.000 firmas presentadas en el Congreso con este fin.

Aunque la jornada tuvo más visibilidad en las grandes ciudades, también en provincias se hizo el silencio. En Burgos, el Centro de Creación Musical El Hangar, el Festival Sonorama de Aranda, Producciones Salas o La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) se sumaron a ella principalmente a través de las redes sociales.

El grupo burgalés se unió a la campaña, aunque sin ninguna acción especial. Su cantante, David Ruiz, preguntado al respecto, lo tiene claro. «Es necesario reivindicar el papel de la música y de la cultura en el día a día de toda la sociedad. Es algo muy importante y a veces se olvida, se cree que es solo ocio y no es así», expone y cree que esta jornada no pretende «sacar la gorra ni pedir subvenciones», sino que «no se pongan trabas».

¿Podría vivir David Ruiz sin música? Se remite a Niestzsche y su frase Sin música la vida sería un error, que encabeza el manifiesto de esta iniciativa, y añade: «La gente tiene que plantearse qué supone en su día a día. ¿Serían capaces de estar sin ella una semana? ¿Y un día? No hablo de ir a un concierto, sino cuando va en el autobús o tararea una canción. ¿Queremos estar rodeados de música, de ruido o de silencio?».

La respuesta a esa pregunta la tiene clara el gestor cultural Rubén de Miguel. Se suma a las reivindicaciones, pero no comparte la jornada de protesta. «Me resulta muy difícil vivir Un Día Sin Música. Yo lo hubiera hecho al revés», señalaba ayer preguntado al respecto.

Sí lo hicieron sus compañeros de Producciones Salas. Algunos de sus técnicos colgaron una foto en Facebook con sus bocas tapadas con esparadrapo, igual que han hecho otros profesionales a nivel nacional, acompañada por este texto: «Producciones Salas se suma a la iniciativa Un Día Sin Música. Para que se rebaje el IVA de la música en directo y se ajuste a un porcentaje más acorde. Porque la música en directo es una de las mejores cosas de las que se pueden disfrutar».

Sin foto, pero sí con repetidos tuit e información en Facebook, El Hangar, que también pegó carteles en sus instalaciones, instó a sus seguidores a firmar la campaña de rebaja del IVA cultural lanzada en Change.org para la ocasión.

Su director, Miguel Ángel Tudanca, también vicepresidente de la Asociación Estatal de Salas de Música en Directo (Acces), reconoce que ese incremento del IVA afecta principalmente a los promotores, «que se ven obligados a subir el precio de las entradas y al final es el consumidor, como en todo, quien paga el pato», no tanto a ellos que «no organizan directamente los conciertos».

El Festival Sonorama también evidenció su apoyo a través de Twitter y Facebook. Su coordinador de producción, Juan Carlos de la Fuente, también responsable de la promotora arandina El Planeta Sonoro, cree que esta jornada «es un toque de atención sobre una reivindicación que empezó desde que se subió el IVA al 21%» y pone en cuarentena cualquier anuncio que venga del Gobierno al respecto «ahora en periodos electorales».

Lo que tiene claro es que «esta petición no es gratuita». Y se explica: «A día de hoy, la música es una de las actividades culturales menos subvencionadas, menos que el cine o los museos. Y este incremento de los impuestos en la mayoría de los casos ha sido asumido por los promotores, porque la situación del país no permite subir los tiques, y lleva a debilitar la industria y a dejar en precario la actividad cultural de un país, que es lo triste», resalta y habla de su propia experiencia. «Nosotros hemos seguido haciendo las mismas cosas, pero con más miedo por la reducción del margen empresarial», admite al tiempo que hace autocrítica: «Quizás no hemos sabido vendernos bien y mostrarnos como un sector potente y solvente, aunque lo seamos».

De la Fuente confiesa que para él la vida sin música es implanteable. «Independientemente de lo fan que seas, te rodea, está en todo».

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