El Correo de Burgos

Burgos / 14 Certamen Internacional de Coreografía Burgos-Nueva York

Los magos del baile

El Museo de la Evolución Humana estrena una sección con los lenguajes más nuevos que Legacy, la compañía invitada, está ayudando a diferenciar a todos los que se acercan por allí. Hoy, más

Los miembros de Legacy volverán a estar hoy en el MEH marcando el paso de quienes tengan curiosidad por estos movimientos.-Raúl Ochoa

Los miembros de Legacy volverán a estar hoy en el MEH marcando el paso de quienes tengan curiosidad por estos movimientos.-Raúl Ochoa

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A.S.R.
Burgos

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Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales o Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo. Las dos acepciones que la Real Academia Española da de magia son válidas para explicar los imposibles movimientos que realizan los integrantes de Legacy, la compañía que está convirtiendo el Museo de la Evolución Humana (MEH) en una calle de Nueva York, Barcelona o Tokio en el que se ha llamado Moving Spaces, la nueva sección del Certamen de Coreografía Burgos-Nueva York.

«Cree en la magia porque existe», escribe este grupo en su tarjeta de visita y vive Dios que cuando ellos están en medio existe.

Lo hace a ojos de Mario, un mico que lleva una gorra girada que ocupa más que él y sigue entusiasmado los pasos que dictan estos ilusionistas, y fe ciega en ella se aprecia en la mirada de Leticia, que hace tiempo que habla estos lenguajes urbanos.

Un buen corrillo reunieron los chicos de Legacy, que llevan tres años como compañía. Se conocieron en las calles de Barcelona, coincidieron en más de una competición de break dance y entre todos suman una kilométrica trayectoria. Cada uno procede de un país -Eslovenia, Italia, Uruguay, Ecuador, Venezuela, España y Malasia- y una vez más se demostró que el baile es un lenguaje universal y, en este caso, muy contemporáneo. Poco a poco, entre campeonatos y street show (espectáculos de calle), el grupo creció y decidieron saltar a los teatros. Su oportunidad llegó con la invitación del Festival Hop de Barcelona. «Nos dio la posibilidad de llevar nuestro proyecto a un escenario y dar un paso importante para la compañía», recuerda Masta sobre este grupo que funciona de forma asamblearia. No hay directores, no hay coreógrafos, todos meten baza en el devenir de las exhibiciones.

Masta, Gumi, Bacar, Adrián, Manuel, Boby, Noemí, Boogie y Tomi son estos magos del baile que han llegado a orillas del Arlanzón con el cometido de poner orden en este galimatías de nombres que asoman bajo este gran paraguas que son los lenguajes urbanos. Hay teoría, pero también práctica.

Tres son los bailes que ocupan su equipaje: B-Boying, Popping y New Style.

El Popping, cuenta Gumi, es el vulgarmente llamado baile del robot, el que extendió Michael Jackson, aunque este lo interpretara a su manera, muy suya. «Forma parte de la cultura del hip hop y del B-Boying, del que se ha empezado a distanciar con los años porque ha cambiado la música, pero siguen juntos», prologa antes de contar que se trata de interpretar la música por medio de unas contracciones musculares y de destacar que lo más relevante es que cada uno debe desarrollar su propio estilo y originalidad. «Ahí está la gracia. Si todos hiciéramos los mismos pasos no tendría sentido», concluye y observa que su atractivo va por lugares y por momentos.

Estos nuevos lenguajes de segundo apellido urbanos no son exclusivos de las ciudades. «No hace falta irse a Los Ángeles para encontrar bailarines. Puedes verlos en sitios como Laos o Camboya, donde uno jamás se esperaría hallarlos», anota Masta y aclara Gumi que hoy son universales, aunque sí es verdad que nacieron al arrullo del cemento y los guetos de las metropolis. «Ha pegado una evolución importante y, aunque es verdad que el hip hop es nuevo, ya es treintañero».

Del Popping al B-Boying, el nombre real del bautizado como break dance por obra y gracia de la película del mismo nombre. «Es un baile muy acrobático en el que condiciona mucho el físico. Se reconoce por sus vueltas de cabeza y giros, pero tiene mucho más que eso, además de numerosas influencias, desde la salsa, la capoeira o incluso las artes marciales», resume Masta, quien puntualiza que, con todo, cualquier persona puede bailarlo. Váyase a internet y teclee B-Girl Grandma. A sus setenta y tantos es todo un referente.

Y como tercero en liza se asoma el New Style o Hip Hop, la cultura que engloba a todos, viejo conocido del público del Burgos-Nueva York, que hace tiempo encendió los focos sobre él. Y ahí sigue.

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