BURGOS / Artes escénicas
‘Desaguisados’, una década entre fogones y narices rojas
La Sonrisa festeja el largo recorrido de esta obra que lleva 500 funciones y sigue en la carretera

Javier Rey (Coquito), i., y Javier Ariza (Periquillo) en ‘Desaguisados’.-La Sonrisa
Quién le iba a decir a Teatro La Sonrisa hace diez años que su idea de crear un montaje en torno a un programa televisivo de cocina resultaría con el tiempo una apuesta visionaria. Cuando Desaguisados se gestó Arguiñano era el único rey de los fogones en la pequeña pantalla. Una década después, la temática vive un boom con numerosas propuestas televisivas, desde Masterchef y Topchef a Pesadilla en la cocina, y esa actualidad es una de las claves del éxito de esta obra de calle que sigue en la carretera después de más de 500 funciones. Y lo que te rondaré morena.
¿Cuál es el secreto del éxito? «Es un espectáculo que ya funciona solo, es increíble, aunque también ha contribuido que ahora la cocina está de moda», expone Javier Rey, director de la compañía burgalesa, que interpreta a Coquito, y añade que coincidiendo con esta fecha redonda quieren relanzarlo. Por el público y por ellos. «Nos lo pasamos fenomenal, como el primer día, cada función es una historia nueva, cada vez con un público distinto...». También le hubiera gustado volver a llevarla a la Feria de Teatro de Castilla y León en Ciudad Rodrigo, donde la estrenaron, a modo de homenaje. Quién sabe si el próximo año...
No todo es freír y cantar. Se lamenta de que quieran más a Desaguisados fuera que dentro de casa. Como otros años, pasarán agosto recorriendo los pueblos salmantinos por cortesía de la Diputación de aquella provincia. En la burgalesa solo tienen un bolo, el próximo domingo en Pinilla Trasmonte, y por iniciativa de su Ayuntamiento.
«Sabemos que ha habido localidades que nos han solicitado a la Diputación y no les han dado dinero. Qué me digan a mí qué hace esta institución por la cultura», se pregunta Rey, que comparte escena con Javier Ariza (Periquillo), el actor que inició la andadura, sustituido en ocasiones por Fernando Ballesteros, y Jesús Cristóbal (regidor).
Coquito y Periquillo se convierten en los dos cocineros más cañeros de la televisión cuando la caravana con la que gira el afamado chef Culembo se avería. El directo apremia y el regidor debe tirar de los dos payasos encargados de la música para emitir el programa. Volarán sartenes, desaparecerán delantales, harán equilibrios los pimientos...