42 Premio de Poesía Ciudad de Burgos
«Hay muchas mujeres que escriben pero sin visibilidad»
La madrileña Isabel García Mellado se suma al palmarés con ‘La casa de la cruz’, una obra «premonitoria» que habla de la mujer, de las transformaciones que experimenta, de las injusticias que sufre y cómo las afronta con libertad y fuerza

Isabel García Mellado.-
Habían pasado un par de horas desde que recibiera la llamada del alcalde y de algunos de los miembros del jurado para comunicarle que era la ganadora del 42 Premio de Poesía Ciudad de Burgos e Isabel García Mellado (Madrid, 1977) confesaba estar aún en las nubes. «No me lo creo. Estoy en ello, asumiéndolo», apuntaba por teléfono, sin saber apenas qué decir. Y es que la vate madrileña no se había visto en una igual hasta ayer. El galardón burgalés es el primero que recibe. «Para mí es muy importante, un honor», insiste.
¿Qué puede aportar a su carrera? «La publicación en Visor ya es un paso adelante, aunque estoy muy contenta con las editoriales que he trabajado hasta ahora, pero Visor tiene mucho nombre, lleva muchos años y muchos autores publicados», contesta la escritora que con su poemario La casa de la cruz ha seducido a un jurado presidido por Felipe Benítez Reyes e integrado por los poetas Diego Doncel y Benjamín Prado y el editor Chus Visor, reunidos ayer en el Instituto Cervantes de Madrid, que desde la edición 40 es el escenario del fallo.
La casa de la cruz, cuenta su creadora, es un poemario premonitorio «porque lo escribí hace dos años y habla de situaciones que luego he vivido, en el que se veía perfectamente el paso que iba a dar sin yo saberlo en ese momento» y se regodea en el mundo de la mujer, en las transformaciones que experimenta y las injusticias que sufre, en la fuerza y en la libertad como herramientas para hacerles frente y seguir hacia adelante.
«Refleja el proceso por el que te das cuenta de como está montado el mundo para la mujer, que tiene cosas muy injustas, que tienes que ser muy fuerte en determinadas situaciones», anota y observa que estos poemas tienen mucho que ver con la maternidad. «Cuando te haces madre te surgen un montón de situaciones que no te habías imaginado que iban a ser así, no sabías hasta qué punto iba a cambiar tu personalidad o tu forma de enfrentarte al mundo», amplía la también madre de una niña, Vega, de cinco años.
Isabel García Mellado es autora de los poemarios Yo también soy Frida Slaw (2015), La traductora de incendios (2014), Cómo liberar tigres blancos (2010) y Tic tac, toc toc (2009) y de las plaquettes -publicaciones para trabajos cortos- Porque saber reírse y La selva dentro, además de haber sido incluida en numerosas antologías y revistas.
Su obra, dice, siempre ha girado en torno a la libertad, a la búsqueda de uno mismo, a la rebeldía ante las normas establecidas y las rutinas. Siempre hasta que recibió la llamada de Sofía Castañón para participar en el documental Se dice poeta, donde veintiuna autoras nacidas entre los años 1974 y 1989, educadas en la misma sociedad, se preguntan sobre la posición de la mujer en la poesía. «Salí cabreada de la entrevista, pero luego me di cuenta de que yo misma inconscientemente tenía muchas actitudes machistas. Me dio una buena leche. Me hizo pensar muchísimo y mi manera de escribir cambió, me orientó hacia estos temas, me estoy concienciando, estoy leyendo a muchas mujeres, pero me sale natural», señala la escritora y reconoce que, aunque ve que sí es difícil ser mujer en el mundo de la poesía, a ella la han respetado siempre y nunca se ha sentido ninguneada. «Yo nunca he tenido problemas, pero sí hay discriminación, como en otros ámbitos de las disciplinas artísticas y de la vida en general», apostilla.
Un dato: desde 2001 ninguna mujer ganaba el Ciudad de Burgos. Aquel año lo hizo María Sanz con Aria secreta.
Con un poemario con esta temática y Chus Visor en el jurado es inevitable preguntarle a la poeta por la polémica desatada este verano cuando el editor declaró en una entrevista en El Cultural que «la poesía femenina en España no está a la altura de la masculina».
«A mí realmente sí me molesta, cómo que no hay mujeres buenas, sí hay, hay mujeres por todos los lados escribiendo, pero no tienen visibilidad y ese es el problema. Que una persona con tanta responsabilidad en el mundo de la poesía diga eso te hace pensar: ¿Por qué lo piensa? ¿Es que no las ve?...», se pregunta la poeta y quiere pensar que sí se están haciendo cosas para cambiar esta realidad más allá de los círculos literarios en los que ella se mueve y en los que ve que la cosa avanza.
Isabel García Mellado viajará mañana hasta Burgos para recoger el galardón, una línea más en su biografía como poeta que empezó a los 13 años. Su padre murió y necesitaba un código para explicarse lo que ocurría a su alrededor. Y es que eso significa la poesía para ella: una herramienta para traducir el mundo a un lenguaje comprensible ya que el llamado conversacional le resulta ininteligible.Un poema de 'La casa de la cruz'«absurdas de encaramadas a una imagen
las piezas de un mandamiento hecho de vértices
el secuestro común de la ‘a’
al que arrojamos bellísimas salvajes
antes de conocer de la censura
el primer grito gigante: llamar las cosas por un nombre
dejando peces huérfanos constantemente
relojes que nos trepan por los vientres
mujeres que tengan que parecerse a, teniendo sexo de, despidiendo desde el bosque
ese olor tan intenso que aterra a muchos hombres»