EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA DE EUGENIO GRANELL
Homenaje al último de los surrealistas
Cultural Cordón reivindica la figura del artista gallego, esencial en el movimiento artístico del siglo XXI / A su obra plástica se une el diálogo con piezas de autores como Duchamp o Bretón

Es el artista total que se reinterpreta la realidad en pintura, escultura, música, fotografía, cine, ensayos...-ISRAEL L. MURILLO
Recuperar la capacidad de reinterpretar la realidad que todos tenemos en la niñez. Ese parece ser el objetivo que la Fundación Caja de Burgos se ha propuesto con una retrospectiva de la obra del gallego Eugenio Granell pero, con él, una muestra que resume lo mejor de uno de los movimientos más fructíferos del arte del siglo XX, el surrealismo. Pero si este proyecto persigue reivindicar la figura del último de los grandes de las vanguardias, un gran desconocido en España, también es la excusa perfecta para poder exponer todos los objetos que guardó e intercambio con los grandes del movimiento como Bretón, Pérez, Man Ray, Duchamp, Masson, Max Ernst, Vifredo Lam, Picabia, Cesariny o Roberto Matta a nivel internacional y Benjamín Palencia, Maruja Mallo o José Caballero entre los surrealistas españoles. De esta manera las 55 obras de Granell y las 36 piezas de estos nombres destacados del surrealismo conforman «un exposición única sobre el surrealismo a través de la mezcla de uno de sus artistas más grandes y completos y su diálogo con el resto de grandes nombres del movimiento», refleja el comisario de la exposición, Javier del Campo.
La retrospectiva trata de reivindicar la figura de Eugenio Granell un artista multidisciplinar del siglo pasado. Músico, poeta, dramaturgo, compositor, escultor, pintor y cineasta además de ensayista, periodista o catedrático en universidades de Centroamérica y Estados Unidos, su obra es inclasificable pero en ella siempre logrando reinventar la realidad aparente. «Granell es un artista muy especial y esta exposición permite conocer todas las facetas creativas de un artista total», señala el también comisario de la muestra y gerente de la Fundación Eugenio Granell, Eduardo L. Valiña.
Empezó a ser conocido en el año 39 con sus primeros dibujos pero tras la Guerra Civil se vio obligado a vivir en el exilio. Esta, quizás, sea la razón de su anonimato entre el gran público español pero la crítica le ensalza al mismo nivel que Dalí o Miró. Cuando regresa, a partir de 1985, empiezan los homenajes y diez años después se crea su fundación que es protectora de su legado que no sólo está compuesto por su obra sino por la ingente colección que atesoró en vida de intercambios con otros artistas.
La muestra, que ya se puede ver en la sala de exposiciones de Cultural Cordón, se divide en cuatro áreas principales repartidas en dos plantas. La exposición arranca con ‘Luz en la Sombra’ el momento en el que Granell vive exiliado en la República Dominicana tras la Guerra Civil. Allí conoce a André Bretón y empieza a mostrar sus primeros cuadros. De esta época son piezas emblemáticas como ‘El jardín de la sirena’ (1942) o ‘Autorretrato’ (1944). Sus obras son en este momento una oportunidad de revelar su subconsciente y mostrar la individualidad de un artista. Con la llegada de los años 50 Granell se instala en Guatemala y Puerto Rico y el color de las américas impregna su obra pero en este caso ‘Donde el aire cambia el color’ ya no es una visión individual de la realidad sino que entra en diálogo con otros destacados surrealistas pero también con los hallazgos formales que va descubriendo en cada territorio. Aquí da forma a uno de los personajes claves de su obra, el Pájaro Pí protagonista de poemas pero también de un cuadro en tonos azules ‘El vuelo nocturno del Pájaro Pí’ (1952) «símbolo de la aspiración a la libertad más absoluta». Con ‘Encuentros fortuitos, objetos indestructibles’ la escultura-objeto empieza ganar terreno pero el artista plástico lo veía como construcciones. También llega el Granell cineasta con películas de corte surrealista como ‘Trompos’. ‘Trabajar en libertad, vivir con amor’ es la última fase creativa del artista donde vuelve a recuperar el contacto con su país, vuelve de forma temporal en los 70 se asienta ya en España en los 80. Y en su obra vuelve a la figuración tras una etapa abstracta caracterizada por los paisajes mágicos. Vuelven las figuras estáticas, solemnes y lineales.
Una retrospectiva total que saca a la luz la genialidad del artista total que abarca todo tipo de expresiones artísticas que se resumen en una muestra que puede verse hasta el 10 de enero, de martes a sábado de 12 a 14 horas y de 18 a 21 horas así como el domingo de 12 a 14 horas. Las visitas guiadas son los martes y jueves a las 20 horas en el teléfono 25 65 50. Se ofrece servicio de audioguías adaptadas para personas con diversidad funcional auditiva y talleres para escolares que, si lo desean, se pueden impartir en inglés y francés.