El Correo de Burgos

Retrato de un pintor y un amante

El burgalés Pablo del Barco firma una particular biografía de Ignacio del Río, fallecido el pasado verano, a partir de su obra y de sus grandes amores. Se presume como la primera de otras a juzgar por las palabras del autor y de su hijo mayor

Pablo del Barco, César Rico e Ignacio del Río hijo, de i. a d., detrás de un ejemplar del libro.-Israel L. Murillo

Pablo del Barco, César Rico e Ignacio del Río hijo, de i. a d., detrás de un ejemplar del libro.-Israel L. Murillo

Publicado por
A.S.R.
Burgos

Creado:

Actualizado:

La parca sedujo a Ignacio del Río antes de poderse embriagar con el aroma de las páginas de su primera biografía. Él sabía que Pablo del Barco la estaba escribiendo, estaba colaborando con él en la aventura, pero la muerte llegó antes que la rotativa de la imprenta escupiera Ignacio del Río. La libertad, el particular retrato que el poeta y profesor burgalés ha hecho del pintor a partir de sus inquietudes artísticas, pero también de su peripecia vital, principalmente de las mujeres que ocuparon su vida. El autor presentó ayer el volumen en una rueda de prensa acompañado por el presidente de la Diputación, César Rico, entidad editora, y el hijo mayor del pintor, Ignacio. Él y algunos de sus hermanos participarán hoy en la puesta de largo pública en el Teatro Principal (20 horas).

Confiesa Pablo del Barco que hacía tiempo que deseaba escribir un libro sobre Ignacio del Río, pero reconoce igualmente que la empresa se presumía ardua por la desbordante personalidad del protagonista. Pensó abordarlo a través de sus anécdotas. Lo rechazó. «La anécdota siempre muere en sí o se transforma en leyenda y se aleja de la realidad». Y pensó que primero era necesario «realizar un libro esencial, para el futuro, donde la gente pueda acudir y ver el personaje a través de su obra, que es lo fundamental». He ahí su intención. Y he ahí lo que él considera que refleja este volumen, en el que ha estado trabajando un año. «Sabía que se me iba a acusar de que no aparece el Ignacio divertido, tan de la calle que todos hemos conocido, pero creía que era importante hacerlo sobre su esencia, donde se vea su sensibilidad, su ternura, su emoción con Burgos...».

Ignacio del Río. La libertad no es la biografía definitiva del artista. Quedó claro ayer tras las palabras tanto del autor, que avanzó la intención de hacer un segundo volumen con emociones personales truncado por la muerte del pintor, como del hijo.

«Es un homenaje magnífico a mi padre, pero creo que en un futuro se puede hacer algo más cercano a la personalidad que todos conocemos de Ignacio del Río, del personaje. Esta es una buena muestra de su obra, pero la captación de su personalidad aparece muy, muy sesgada, debido a que supongo que era tremendamente complicado dar con la llave para hacer ver su vida para todos nosotros», observó Ignacio del Río hijo al tiempo que aplaudía el trabajo de Del Barco y su arrojo al atreverse a realizar esta semblanza, un empeño, dijo, del que desistieron otros. A él le gustaría «una segunda biografía más mundana, más humana, del artista, del amigo, del padre, del cabroncete Ignacio del Río». ¿Cogerá alguien el guante?

PÁGINA A PÁGINA

Pablo del Barco cuenta en las primeras páginas el porqué y las circunstancias de este volumen que se articula en varias partes...

Biografía con pinceles. El autor parte del nacimiento del pintor, dice que fue el 1 de agosto aunque lo inscribieran el 31 de julio, San Ignacio, para describir la sociedad burgalesa del momento y seguir la pista al protagonista en su primera formación en Burgos, su sueño de llegar a París, sus idas y venidas a su ciudad natal, su estancia en la República Dominicana...

Vivir / pintar con pasión. Del Barco da la mano a las mujeres más importantes en la vida de Ignacio del Río para seguir sus pasos en el mundo de la pintura, sus idas y venidas, y el estado emocional en el que alumbra sus obras.

Temas y motivos. Se recrea, con algunos ejemplos, en la temática del artista: Burgos, retratos, ilustraciones, erotismo, naturaleza, marinas, gallos, bicicletas, la fiesta nacional y crítica social.

Todo un carácter. Revelador capítulo en el que se retrata al pintor a través de sus propios textos.

Ser sincero, una apuesta... Esta parte se recrea en la pertinaz búsqueda de la libertad, en sus influencias, su inclasificable estilo...

Otras voces, pinacoteca... Se completa el libro con varios apartados que recogen lo que otros autores (Cuesta Beltrán, Jorge Villalmanzo, Eliseo González...) han dicho de él, una pequeña pinacoteca con sus obras, sus exposiciones y una bibliografía.Fiesta con amigos en el Arco en diciembre y la fundación, "con buen pie"

A estas alturas del año, ya barruntaba el paseo del Espolón la llegada de Ignacio del Río. Su tradicional exposición en el Arco de Santa María prologaba la Navidad y, a pesar de que él ya no está, volverá a hacerlo. Regresará el pintor con su gabán y su sombrero de ala ancha a brindar con vino y polvorones. Una selección de su obra vestirá una vez más estas nobles paredes. Y después, casi sin tiempo a que se vacíe el vaso, sus amigos, pintores, escultores, fotógrafos convocados por el Ayuntamiento, continuarán la fiesta con una muestra homenaje al amigo, también al artista. La próxima cita con su obra será en primavera en el Fórum.

Pendiente queda igualmente la creación de una Fundación con su nombre para la custodia de su legado. Su hijo Ignacio dijo que va con buen pie, insistió en que «la intención está anclada con fuerza en toda la familia», aunque reconoció la dificultad de ponerla en marcha al residir sus hijos lejos de Burgos y cada uno en un lugar con sus quehaceres. «No queremos que la obra de nuestro padre se diluya, queremos que quede establecida en su ciudad una cantidad importante para que la disfrute», aseguró el hijo mayor del artista.

tracking