El Correo de Burgos

Exposición / Arco de Santa María

Guillermo Sedano, misterio en el lienzo

El pintor medinés expone una colección de paisajes que sobrecogen por su carga dramática y poética y sus inquietantes ausencias y presencias

Guillermo Sedano, delante de ‘Alicia’, uno de los dos óleos con presencia humana que ha incluido en ‘Huellas de una mirada’.-Raúl Ochoa

Guillermo Sedano, delante de ‘Alicia’, uno de los dos óleos con presencia humana que ha incluido en ‘Huellas de una mirada’.-Raúl Ochoa

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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La pintura de Guillermo Sedano se extiende inquietante en el Arco de Santa María. Un misterio se esconde en cada óleo. Frondosos bosques sin fin, hierbas que se mecen con el runrún de un viento temprano que arrastra soledades, un foco que se enciende en medio de la noche, una bombilla que titila amarilla al fondo y que vislumbra vida, pero también madrugadas de silencios, niños que se bañan en el río felices ajenos a los peligros que moran al otro lado de la orilla y del tiempo, árboles que tiemblan en su desnudez, sauces que lloran nieve, ríos de aguas heladas que corren en calma, una mañana de niebla desangelada, montañas rocosas rotas por el hombre en su ansía de estar acompañado, de estar comunicado, Alicia camino de algún sitio... Cada una de las 52 obras que componen Huellas de una mirada destilan un relato más allá de la pintura.

«El primer comentario de la gente cuando ve mis cuadros es que parecen fotografías y a mí me gustaría que no se quedara con esta visión superficial y fuera más allá. Con mis pinturas quiero remitir misterio, la sensación de frío e inquietud...», pide Guillermo Sedano y justa es su exigencia.

Porque estos paisajes, desde los monumentales a los más pequeños, sobrecogen por su carga dramática y poética, por su alarmante serenidad y por sus inquietantes ausencias y presencias.

«Los muestra recoge la variedad paisajística que he realizado en los últimos años, sobre todo centrado en la nieve, que es por lo que soy más reconocido, pero también aparecen series de cuadros nocturnos, de bosques, de ríos y algo de figura humana, no mucho», destaca y advierte como nexo de unión no deliberado pero sí descubierto tras ver las obras en su conjunto el protagonismo del árbol y la presencia de un camino en primer término a modo de invitación a introducirse en el cuadro.

Una paleta cromática con dominio del tierra sombra, el azul ultramar y el verde vejiga -«me gustan las pinturas sin estridencia de color, que transmitan una atmósfera»- juegan para recrear esos ambientes.

Las arboledas y la noche son las reinas del piso inferior, aunque Invierno, un cuadro de hace tres años con una fantasmal y elocuente construcción inacabada varada en medio de un descampado blanco, de 195x146 cm, ya adelanta ese mágico elemento, siempre misterioso, que se extiende como una gran señora en la planta superior.

La nieve, ese motivo al que va asociado el nombre de Guillermo Sedano sin remedio, se pone al servicio de paisajes inhóspitos, baila en las copas de los árboles, juega a la orilla de los ríos, se ensucia tras el paso de coches que reflejan la presencia humana que no recoge el lienzo...

Como todos los artistas, en esto no es original, el pintor descarta poner etiquetas a su obra, pero no duda a la hora de enmarcarla en el realismo. Vade retro hiperrealismo.

Huellas de una mirada es un proyecto nacido hace año y medio con la misión de mostrar a los burgaleses la pintura de este artista con premios en su haber tan importantes como el BMW o el del Ejército del Aire. Hacía ocho años que su obra no se exponía en su tierra y tras pasar este verano por su localidad natal, Medina de Pomar, desembarca en la capital.

«Tenía la espinita de que la gente no conocía mi obra en su conjunto», apunta. Ha conseguido quitársela con esta muestra, comisariada por el también artista Carlos Sáez y diseñada por Javier Abril, y un catálogo prologado por el profesor José Matesanz que recoge su obra más representativa de la última década, con el patrocinio de la Fundación Caja de Burgos, de la Diputación y del Ayuntamiento.

Y los representantes de todas las instituciones asentían ayer cuando Ignacio González, gerente del Instituto Municipal de Cultura, auguraba que algún día, cuando se cristalice el brillante futuro que todos auguran al pintor medinés, podrán sacar pecho y decir que sí, que ellos también participaron en aquella exposición de 2015 en el Arco de Santa María, donde estará hasta el 29 de noviembre.

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