‘Juguetes de hojalata’ para alimentar la nostalgia
El Museo de la Evolución Humana expone 50 piezas de la famosa fábrica de Payá de Ibi

La muestra se puede visitar hasta el 31 de enero y la entrada es gratuita.-
Se subirán a los caballitos del tiovivo, harán rabiar al mono de feria quitándole su gorra, pondrán rumbo a lugares lejanos y exóticos en el Bugatti rojo y soñarán con la chica de sus sueños en el Coupé Limousin descapotable, despistarán a las nubes montados en un avión de hélices rojas... Juguetes de hojalata es la exposición que faltaba a la Navidad para alimentar la nostalgia de los más mayores del lugar, que tienen en el Museo de la Evolución Humana (MEH) un destino para compartir las primeras mañanas y tardes de invierno con sus hijos y nietos.
La sala de talleres propicia este viaje al pasado, hasta el 31 de enero (entrada gratuita), con la muestra que exhibe 50 juguetes procedentes de la fábrica de Payá en Ibi (Alicante), hoy convertida en el Museo Valenciano del Juguete, que corresponden a series realizadas para coleccionistas, los denominados Clásicos Payá, de las que entre 1984 y 2005 se lanzaron 5.000 ejemplares numerados. «Se trata de reproducciones fidedignas de los modelos originales, usando la misma matricería, idéntica litografía y siguiendo el sistema tradicional que se usaba durante la primera mitad del siglo XX», explican desde el MEH sobre esta colección cedida por Joaquín Domingo.
Todos los modelos expuestos proceden del segundo cuarto del siglo XX. Aparecen coches como el Coupé Limousin descapotable (1929), el Bugatti rojo de 1930, del que existen solo 1.000 ejemplares, los Sedán de los años 30 o el Packard de los 50. También tienen su hueco otros medios de transporte como los tranvías, léase el Tibidabo de 1925, la moto tuf-tuf de 1936, el ferrocarril, tanto de viajeros como de mercancías, o los aviones, sección en la que destacan los Junkers o el zeppelin (1931). El visitante asistirá igualmente al maravilloso mundo del circo.
«Todo ello muestra no solo cómo ha cambiado el mundo del juguete con los nuevos materiales, sino también nuestra vida», especifican desde el MEH y observan que estos juguetes de hojalata son un producto de la revolución industrial, como sustitutos de los que se realizaban en madera a finales del siglo XIX, que, a su vez, fueron reemplazados por los fabricados con materiales plásticos en los años 50 del XX.
«El juguete de hojalata recuerda tiempos pasados en los que padres y abuelos jugaban con unos objetos delicados y divertidos, realizados en hojalata (hoja de acero recubierta de una capa de estaño) y decorados con litografías. A partir de ese momento, estas piezas pasaron a ser motivo de coleccionismo».