Exposición
El último renglón de Santa Teresa
La Sala Círculo Central traza la biografía de la mística burgalesa y reivindica su faceta de escritora como un caso insólito en el siglo XVI

Una visitante lee los autógrafos de la Santa frente a una imagen del retrato de ella que pintó Rubens.-Raúl Ochoa
Ha terminado el año del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, pero su presencia en la ciudad sigue más activa que nunca. La mística abulense se resiste a abandonar el foco de atención. La Sala Círculo Central de Cajacírculo, con la colaboración de Acción Cultural Española y la Universidad de Burgos, cincela su biografía a partir de su obra escrita en Teresa de Jesús. La prueba de mi verdad, que se puede visitar hasta el 21 de febrero.
«Queremos que la gente lea, que se dé cuenta de que es una escritora única, con un estilo que se adelanta siglos, con un objetivo claro de comunicación, una prosa nítida, elegante, tersa, una analista de alma extraordinaria, que desde su Libro de la vida y durante toda su obra transmite a los demás sus conocimientos y experiencias y lo hace de una manera extraordinaria. Es una prosista maravillosa», subraya la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Barcelona Rosa Navarro, comisaria de la exposición junto al carmelita Juan Dobado, y llama la atención sobre «el carácter insólito de ser una mujer escritora en el siglo XVI».
La muestra retrata a esta mujer realizando un repaso por su biografía: su ambiente familiar de lectura, su profesión como monja, su enfermedad, su crisis espiritual hasta que al filo de los cincuenta años emprende una intensa labor, tanto como fundadora y reformadora de la Orden del Carmelo como la que la lleva a escribir y compartir su experiencia (Libro de las fundaciones, Camino de perfección, Las moradas del castillo interior...).
Teresa de Jesús. La prueba de mi verdad es la fórmula itinerante de la gran exposición que sobre la mística abulense reunió la Biblioteca Nacional el año pasado. Tras pasar por Salamanca recala en Burgos, donde la religiosa fundó el último de los conventos, y luego llegará a Oviedo.
Con una clara vocación pedagógica, esta propuesta se nutre de paneles que explican la vida de Santa Teresa de Jesús, recoge las ediciones facsimilares que la editorial burgalesa Monte Carmelo realizó de sus autógrafos, se anima con proyecciones de pinturas de autores que la han llevado al lienzo como Pedro Pablo Rubens o José de Ribera, se recuerdan imágenes de las ciudades por las que se extendió su labor fundadora... y, sobre todo, se la evoca a través de sus versos, de su prueba de vida: En Cristo mi confianza, y de Él solo mi asimiento, en sus cansancios, mi aliento, y en su imitación, mi holganza. Aquí estaba mi confianza, aquí mi seguridad. La prueba de mi verdad.