El Correo de Burgos

Cine

Lucía Solana alza un Gaudí por ‘Nadie quiere la noche’

La burgalesa lo recibe junto al resto del equipo de May Effects por el maquillaje del filme de Coixet

Pablo Perona y Lucía Solana, con la estatuilla, en la alfombra roja de la octava edición de los Premios Gaudí el domingo por la noche.-

Pablo Perona y Lucía Solana, con la estatuilla, en la alfombra roja de la octava edición de los Premios Gaudí el domingo por la noche.-

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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«No esperábamos recibir este premio y nos ha hecho mucha ilusión». Estas son las primeras declaraciones de Lucía Solana unas horas después de pasear por la alfombra roja de los Premios Gaudí, entregados por la Academia de Cine Catalán. La artista burgalesa recibió el domingo este galardón, junto al resto del equipo de la empresa de efectos especiales May Effects, por el maquillaje de Nadie quiere la noche, dirigida por Isabel Coixet y protagonizada por Juliette Binoche, que acude como segunda favorita, tras La Novia, a los Premios Goya, que se entregan este sábado, con nueve nominaciones, incluida la de Maquillaje.

Este segundo Gaudí se suma al primero, obtenido hace dos años por los efectos especiales de Los últimos días, con José Coronado y Quim Gutiérrez, que recreaba una Barcelona apocalíptica.

«En aquella ocasión, nos sirvió para darnos a conocer en el mundo del cine de Cataluña y esperamos que este segundo sirva para afianzar la confianza en nosotros por parte de directores, productores y equipos de arte», resalta una feliz Lucía Solana, pintora y escultora, que ha realizado varias exposiciones en la capital burgalesa y que desde hace siete años trabaja en May Effects junto a Pablo Perona.

Sus palabras reflejan felicidad, pero son prudentes. «No sé si vamos por el buen camino, pero solo podemos trabajar y esforzarnos cada día para dar lo mejor de nosotros mismos y parece que a quienes les corresponde hacer la labor de seleccionar y votar los premios les parece que hemos hecho un buen trabajo», dice con una humildad extrema que la lleva a no querer hablar sobre la nominación a los Premios Goya por el mismo trabajo.

Sí que se explaya cuando toca hablar del esfuerzo realizado en el largometraje galardonado, que, advierte, ha sido muy complicado tanto técnica como artísticamente. «Nadie quiere la noche tiene cierto regusto documental, por lo que todo lo que en ella aparece debía ser extremadamente realista», aclara sobre las réplicas y los maquillajes realizados.

Suya es la reproducción de oso polar muerto al que disparan en una cacería y luego despellejan. «Lo hicimos a partir de fotografías y vídeos de referencia haciendo una escultura con esta información y poniéndole pelo sintético. Nunca usamos pelo natural ni técnicas de taxidermia», detalla y añade el ficticio de bebé que elaboraron para sustituir a uno real en varias secuencias.

Los maquillajes especiales consistieron en unas prótesis de manos congeladas y dedos amputados para el personaje de Frand (Ben Temple) y en dos tripas de embarazada de 6 y 9 meses para el personaje de Allaka (Rinko Kikuchi).

«Estos fueron tremendamente complicados pues abarcaban desde el cuello al pubis y estaban diseñados para poder rodar el personaje completamente desnudo, si hubiera sido necesario. Este tipo de maquillaje no se había hecho en el cine español hasta ahora. Además, una de las prótesis tenía un mecanismo para amamantar a un bebé a través del pezón. Fue un momento muy emocionante», recuerda Solana, para quien trabajar junto a una gran directora como Isabel Coixet ha sido «una experiencia inolvidable».

«Todo el equipo es muy profesional y trabajar en este entorno se hace muy sencillo. Isabel sabe lo que quiere, confía en su equipo y el proceso creativo en el set de rodaje es constante», apunta la creadora burgalesa, que también guarda piropos para las intérpretes: «Juliette es una gran actriz que emociona en cada una de las tomas y verla actuar junto a Rinko -Coixet ya dirigió a la actriz japonesa en Mapa de los sonidos de Tokio- era una experiencia muy intensa para todos los que estábamos allí».

Este galardón llama la atención sobre el trabajo de efectos especiales de maquillaje, un departamento que, admiten quienes se dedican a él, es uno de los grandes desconocidos y, al mismo tiempo, muy necesario y, a la vista está, «no solo en las películas de zombis».

Durante sus siete años de vida, May Effects ha participado en una larga lista de películas de todos los géneros. Tanto españolas como europeas y norteamericanas.

Entre los últimos títulos, alguno pendiente de estreno, aparecen Anacleto, agente secreto, con Imanol Arias y Quim Gutiérrez; Exodus, de Ridley Scott; Caza al asesino, de Pierre Morel; Embarazados, de Juana Macías; El rey de La Habana, de Agustí Villaronga; Toro, de Kike Maíllo, con Luis Tosar y Mario Casas; Project: Lazarus, de Mateo Gil; Las furias, de Miguel del Arco; Cuerpo de elite: misión Palomares, de Joaquín Mazón...

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