El Correo de Burgos

Archivo Municipal

El fondo gráfico engorda con el legado de Cirilo Saiz

Su hijo dona una colección de placas de vidrio de primeros del siglo XX de autor desconocido de su propiedad, a la que podría sumarse los propios negativos del fotógrafo burgalés fallecido

Rafa Saiz, Javier Lacalle, Milagros Moratinos y Fernando Gómez visualizan el material donado en Alcaldía.-Santi Otero

Rafa Saiz, Javier Lacalle, Milagros Moratinos y Fernando Gómez visualizan el material donado en Alcaldía.-Santi Otero

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Cirilo Saiz, uno de los fotógrafos que retrató la ciudad desde mediados de los cuarenta hasta su jubilación en los noventa, falleció hace siete meses. Cuando su hijo Rafa, que comparte profesión, puso orden en sus cosas descubrió con sorpresa en un armario una colección de placas de vidrio datadas a bote pronto a principios del siglo pasado. Nunca antes las había visto, desconocía quién podía ser su autor -su padre es de la época del negativo- y apenas pudo identificar los motivos que en ella aparecían. Pensó que su mejor destino era el Archivo Municipal de Burgos, un lugar donde se catalogara y se pusiera a disposición de los investigadores.

El documento de donación se firmó ayer en un acto en la Alcaldía en el que participaron el regidor, Javier Lacalle, el concejal de Cultura, Fernando Gómez, el gerente del Instituto Municipal de Cultura, Ignacio González, y la directora del Archivo Municipal, Milagros Moratinos.

«Era una lástima que esto se perdiera y si puede ayudar a alguien, bienvenido sea, que es la idea con la que he venido al Ayuntamiento con ellas», comenta Saiz después de estampar la firma y dejar a buen recaudo este material guardado por su progenitor.

La donación consiste en 25 cajas con alrededor de 320 placas de vidrio con emulsión de negativos de bromuro de plata de distintos formatos (18x24, 13x18, 9x12 y 6x9). El inventariado de estas piezas habla de imágenes relativas a Burgos, otras de complicada identificación de paisajes y personas y también una buena parte con retablos, piezas y detalles arquitectónicos religiosos. Su datación tampoco está clara -«no llevaban metadatos estos pioneros de la fotografía», bromeaba el donante-, pero se situarían entre 1905 y 1925.

Completar la historia de cada una de estas imágenes queda en manos del personal del Archivo Municipal.

«Habrá que ver qué contienen, si es necesario restaurarlas o someterlas a una limpieza. Luego llegará el proceso de digitalización y descripción para subirlas a nuestro catálogo en internet para uso de cualquier persona», avanzó su directora.

Añadió que el material se agrupará bajo el nombre Fondo Cirilo Saiz, como ya existen otros en Castilfalé (Fede, Villafranca, Juan Antonio Cortés o Alfonso Vadillo), porque aunque no sea el autor sí ha sido el custodio de este legado.

Moratinos espera igualmente que más pronto que tarde se complete con los propios negativos del mismo Cirilo Saiz (1926-2015), que dio sus pinitos con la fotografía como aficionado en los años cuarenta para dedicarse más de lleno a ella desde los sesenta hasta su jubilación en 1991 con una temática variopinta.

A su hijo lo tiene convencido, aunque reconoce que el material es ingente -lo cifra en más de 400.000 negativos- y no se ha metido de lleno en él, además de solaparse con su propia producción desde los años setenta, que empezaron a trabajar juntos.

La responsable de Castilfalé reconoce que es un proyecto ambicioso, a largo plazo, y tranquiliza a Rafa Saiz: «Los archiveros sabemos esperar».

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