El Correo de Burgos

CINE

Lucía Solana se hace con el Goya al mejor maquillaje

La burgalesa recibió el galardón junto al equipo de May Effects por su trabajo en ‘Nadie quiere la noche’ de Isabel Coixet

Solana, segunda por la izquierda, junto al resto del equipo de May Effects.-OLMO CALVO

Solana, segunda por la izquierda, junto al resto del equipo de May Effects.-OLMO CALVO

Publicado por
V. M.
Burgos

Creado:

Actualizado:

Lucía Solana era ayer la personificación de la felicidad. Un Goya no se consigue todos los días y la burgalesa, junto al resto del equipo de May Effects, se hizo con el preciado galardón al Mejor Maquillaje y Peluquería por ‘Nadie quiere la noche’ de la directora Isabel Coixet. «Estamos muy emocionados de haber recibido este premio porque ‘Nadie quiere la noche’ es un film increíble, fue un regalo de película y tenía un maquillaje muy complicado para el que Isabel nos exigió mucho porque es lo que le toca como directora y como gran profesional que es», confirmó Solana.

El trabajo de May Effects superó al elaborado por profesionales como Esther Guillem y Pilar Guillem en ‘La novia’, Ana Lozano, Fito Dellibarda y Massimo Gattabrusi en ‘ma ma’, y Alicia López, Karmele Soler, Manolo García y Pedro de Diego en ‘Palmeras en la nieve’. Un maquillaje realmente complicados que la Academia de Cine «supo reconocer y valorar porque la competencia era tremendamente dura», aseveró.

La burgalesa hizo especial hincapié en la dificultad técnica de la película en cuanto al maquillaje y especialmente en lo que se refiere a los «maquillajes protésicos». Explica que «había dos maquillajes clave en este ámbito, que supusieron un gran esfuerzo». Fundamentalmente las tripas de embarazada del personaje de Allaka, protagonizado por Rinko Kikuchi y las manos de Frand, a quien da vida Ben Temple, que sufren un proceso de congelación con el resultado de varios dedos amputados.

«Gran parte de la película está rodada en un plató aunque parezca lo contrario y eso a nosotros nos facilitaba el trabajo». Un trabajo que, en el caso del maquillaje de Rinko Kikuchi «se extendía hasta las 4 horas y a 2 horas en el momento de desmaquillarle, en una jornada laboral de 8 horas, lo que es muchísimo tiempo». La idea inicial pasaba porque «se le viera completamente desnuda con la prótesis de embarazada, algo que nunca se había hecho en el cine español, siempre que ha salido una mujer en estado, la prótesis aparece tapada, por lo que a nivel técnico era muy complicado, tenía que parecer una tripa real de embarazada». Finalmente, el desnudo no fue integral porque «la persona que supervisaba la película comentó que las mujeres inuit nunca se quedaban desnudas dentro del iglú, sino que mantenían alguna piel, pero sí se vio el pecho, que no era suyo».

En el caso de Ben Temple, la complicación añadida a unas manos congeladas era que «había que borrarle los dedos para dejarle la prótesis de gangrena, algo que se logró gracias al departamento digital», explicó la especialista.

«Espero que este premio nos ayude a darnos a conocer aún más entre directores, jefes de arte y productores y de cara a quienes han apostado por nosotros sirva para afianzar esa confianza», comentó la maquilladora quien aseguró que «lo que más ilusión me ha hecho es ver que la gente que te quiere esta muy contenta por nosotros, ver que la gente se alegra por tu éxito y lo celebra como si fuera suyo porque siempre nos han estado apoyando», asevera la maquilladora.

May Effects se hacía el pasado 30 de enero con su segundo Premio Gaudí por el trabajo realizado en ‘Nadie quiere la noche’. El primero les llegaba en 2014 por su labor en los efectos especiales de ‘Los últimos días’ de Álex Pastor y David Pastor.

tracking