Literatura / Balance
El Salón del Libro Antiguo recobra la alegría
El optimismo tuvo su recompensa y la cita cerró con un aumento de visitas / Los libreros, satisfechos, apuestan por reforzar las actividades paralelas

Una mujer observa ejemplares en el Salón del Libro Antiguo-ISRAEL L. MURILLO
La apuesta por el optimismo con la que arrancaba la decimocuarta edición del Salón del Libro Antiguo tuvo premio. La cita se despedía el domingo con la satisfacción de haberlo logrado. Y las cifras constatan que hay motivos para esa alegría que, según el presidente del gremio burgalés, «se ha percibido en las tres jornadas». Las 2.300 visitas superan el resultado para olvidar del año pasado y permiten soñar con recuperar la media de 3.000 de los buenos tiempos, esos previos a la crisis. «Incluso se ha llegado a alcanzar las 4.000», recuerda Manso.
Recobrado el aliento y con las expectativas más que cumplidas, toca saber si ese ambiente ha dejado satisfechos a los participantes en la actividad. La encuesta que cumplimentan para dejar constancia de su parecer lo aclara: «Están contentos y afirman que el mayor flujo de visitantes se ha traducido en más ventas, que han estado incluso por encima de lo esperado».
Así pues solo queda esperar que las futuras ediciones mantengan la nueva, esperada y celebrada tendencia al alza. Para lograrlo, además de confiar en que la economía, en general, lo permita, no faltan propuestas con las que reforzar la oferta de los libreros, «que cuidan mucho el material que ofrecen», y elevar su capacidad de atracción.
En este sentido, Manso indica que son varios los participantes que sugieren incrementar la programación paralela con más charlas y mantener el taller infantil incluido este año como prueba.
«El resultado ha sido bueno y es una manera de acercar a un tipo de público que quizá de otra forma no acudiría», explica y subraya que las dos conferencias de la edición recién clausurada llenaron la Sala Capitular del Monasterio de San Juan. La sede del Salón del Libro Antiguo también es, por cierto, muy del agrado de los participantes. «Permite que los libreros dispongan de más espacio», apunta el representante del sector burgalés, convencido además de la importancia de incrementar en las próximas citas el número de invitados.