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La poeta que quiere devorar el mundo
Sabela Aldrey mira a su alrededor para tejer su segundo libro, ‘Introducción al abismo’, que presenta mañana en el Bardeblás

Sabela Aldrey, con su segundo poemario en primer plano.-Israel L. Murillo
El conejo blanco de Alicia burlado por la impuntual y acariciado por la perfeccionista. La tetera como compañera ideal para una tarde de versos en el sofá. El erizo con sus púas en punta como protección de una sociedad hostil en la que no todo es lo que parece. El teléfono rojo que espera la llamada de la pasión, del amor. Las zapatillas Victoria que su hermana y ella calzaban los veranos de su infancia en aquel pueblo gallego solitario y con las que siguen anudando la imaginación treinta años después. Estas cinco imágenes corretean por las páginas de Introducción al abismo (Ediciones Torremozas), el segundo poemario de Sabela Aldrey Dono, que abandona la primera persona blandida en su ópera prima, Tímidas tonterías, para mirar alrededor y ser altavoz de lo que ocurre en la sociedad actual.
La marginación que sufre quien se siente distinto, la necesaria igualdad entre hombres y mujeres, que ya aparecía en su anterior poemario, la lucha por conseguir los sueños estén donde estén, las víctimas de la crisis actual... Esta mirada social se asoma con fuerza, pero de una manera sutil y siempre arropada por un rayo de esperanza.
(...) El abismo es como una eternidad sin fuga. / Ellas saben que la salida es un abrazo / al desengaño del príncipe sin azúcar. (...)
«Estamos en la introducción al abismo, no en él. Aunque empieza con un poema pesimista, el que lleva el título del libro, a partir de ahí camina hacia un mayor optimismo, que es lo que quiere transmitir, por lo que el lector se sorprenderá mientras avanza», advierte la poeta gallega, que mantiene el tono naif en sus versos, aunque hayan ganado en carga metafórica, y se mantengan en la certeza de saber que todo acabará bien.
(...) Si deseas abrir los brazos al cielo / extiende tus alas, / augura el futuro, / señala tus pasos, / devora tu mundo.
Estas páginas han perdido igualmente las referencias más personales, las de los gustos de una joven de los noventa, su música, sus lecturas, sus películas..., pero sí recuperan otras inspiraciones más disimuladas, entre las que destaca Pablo Neruda y su libro Los versos del capitán, que utiliza el abismo como metáfora para venirse arriba.
La vate, que sigue como paciente y gentil profesora en la Escuela de Arte, reconoce una mayor profundidad y complejidad en esta segunda obra, pero la chica a la que le gustaban el queso, el pan y las cerezas culebrea traviesa por él e irrumpe sin artificios en Victoria, un poema dedicado a su hermana Iria, autora del diseño de la portada, en el que regresa al verano de 1992, a la compañía de Punky Brewster...
Con un té, una cerveza o lo que surja, Introducción al abismo se presenta mañana a las siete de la tarde en el Bardeblás (La Puebla, 29) con las palabras de su autora y la música de Roberto Domínguez y Judith Pérez, una nueva voz de la escena local que ultima su nuevo disco.