Música
Cuando el jazz se arranca las etiquetas...
El saxofonista norteamericano Joshua Redman y la noruega The Trondheim Jazz Orchestra, dirigida por Eirik Hegdal, defienden su ecléctico proyecto mañana en Cultural Cordón

Joshua Redman y The Trondheim Jazz Orchestra compartirán escenario una vez más mañana.-
El jazz correrá entre las piedras del antiguo Palacio de los Condestables y en su espantada se arrancará toda las etiquetas. Algunos le reconocerán. Otros se mirarán extrañados. Es lo que tiene sacar una entrada para ver a Joshua Redman y a la The Trondheim Jazz Orchestra, dirigida por Eirik Hegdal, en el escenario. El saxofonista californiano y la formación noruega protagonizan la última cita del ciclo de jazz de la Fundación Caja de Burgos, que tendrá lugar mañana en Cultural Cordón (20.30 horas, 18 euros).Este proyecto conjunto se remonta al año 2006. Redman y la orquesta se encontraron en torno a Space is still the place, una pieza escrita por el también saxofonista y director artístico Eirik Hegdal. La magia surgió en esta combinación de las tradición jazzística norteamericana y la europea y la exprimieron con una gira que se ha alargado en el tiempo y que ahora los está llevando a recorrer la geografía española.Cuentan que en estas actuaciones, el músico californiano se prodiga poco en solos «y pone el saxo al servicio de una de las bandas de jazz más importantes y creativas de Noruega, que tiene la genialidad de adaptar su repertorio y su estilo a diferentes proyectos artísticos, siempre a la vanguardia y siempre innovando de la mano de excepcionales compañeros de viaje como Chik Corea, Pat Metheny o, como es el caso, Joshua Redman».El músico californiano, por su parte, «es uno de los abanderados del bop, un vertiente del jazz que surgió en los años 40 como respuesta al tradicional swing que tiene un ritmo realmente furioso», en palabras recogidas en el programa de este ciclo que ha contado en anteriores fechas con Kyle Eastwood y O Sister!Además de esta colaboración con la agrupación nórdica, Joshua Redman, hijo del también saxofonista Dewey Redman y de la bailarina Renne Shedrrof, que había encauzado sus estudios hacia el Derecho cuando quedó primero en un concurso que le permitió firmar con Warner Bros, ha compartido escenario con otros artistas a un lado y a otro del Atlántico aumentando esa fama de músico ecléctico que le acompaña y con la que mañana llega a Burgos.