El Correo de Burgos

Exposición en la Sala Código UBU

Un bestiario del siglo XXI a lápiz

‘Sanpedrosánchez’ se regodea en el dibujo y en la representación animal en ‘Communis natura’

Pedro Sánchez, junto a una de las piezas que componen ‘Communis natura’.-Raúl Ochoa

Pedro Sánchez, junto a una de las piezas que componen ‘Communis natura’.-Raúl Ochoa

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Communis natura invita a teñir la realidad de blanco y negro y adentrarse en las obras que la componen como el que se cuela en el cuaderno de viajes de un naturalista del siglo XIX. Observar los animales con él, tomar apuntes y acompañarle después a su estudio. Communis natura tiene mucho de esas láminas científicas. Su temática entronca igualmente con los bestiarios medievales, con las ilustraciones de aquellos iluminadores que, sin referencias, dibujaban seres más cercanos a la fantasía que a la realidad. Esa impronta científica y ese punto mágico juegan en las obras de Sanpedrosánchez, nombre artístico de Pedro Sánchez, un turolense afincado hace dos años en Burgos, con debilidad por el dibujo en blanco y negro y por la representación animal desde sus años en la Facultad de San Carlos de Valencia, y con la que debuta en la Sala Código UBU (hasta el 19 de julio).He ahí las dos claves de su trabajo. «El dibujo se ve como la base, pero yo lo afronto como la obra final. Me gusta porque es muy de verdad, muy sincero», detalla y explica que se exprime mucho para plantear cada pieza, que no le importa dejar las retículas que él mismo traza para encajar las proporciones, y que no hay secretos, solo muchas horas sobre el papel, lápiz y goma.Tradicional en la ejecución, novedoso en su planteamiento y concepción. «Tiene un aglutinante de retórica visual, de poética, con eliminaciones, con repeticiones, con sustituciones...», advierte al tiempo que señala Fig.2 Tame, la cabeza de un caballo incompleta que sirvió para ilustrar un texto sobre lo que no se ve del mundo de la hípica, o Fig. 5 Oryctolagus cuniculus, el retrato de un conejo en el que el espectador llega a sentir el contraste entre la suave caricia de su pelo y la rugosidad y casi dentera de su calavera.El uso exclusivo del blanco y el negro es otra constante en la colección. Limpieza. «Tengo mucha influencia del diseño nórdico -también de la fotografía en blanco y negro y del cine clásico- y trabajan de una manera muy directa, muy limpia. El uso de formatos que permiten respirar al dibujo genera también un contraste fuerte, con una imagen oscura, aunque sea clara, sobre un fondo blanco», prosigue y añade la mayor efectividad que esto causa sobre el espectador.Todos sus dibujos tienen un trasfondo. Pero Sanpedrosánchez se quita rápido la etiqueta de arte conceptual. «Esto es el desarrollo de una investigación continua en la representación del mundo animal, de los bestiarios y el dibujo naturalístico de esos siglos, pero no me considero sesudo. Soy de ir por casa. Disfruto con lo que hago y le buscas una explicación porque todo trabajo nace de una motivación», advierte este sorprendente autor, que, aunque debuta en las salas, ya es conocido en la ciudad por sus tatuajes -«para mí es una técnica más de dibujo, cambia el soporte, la función y la herramienta»- y por su condición de jugador de rugby en el UBU Aparejadores. Todo suma.

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