El Correo de Burgos

Música

«Dirigir tiene algo de trance maravilloso»

Fernando Velázquez, nominado al Goya por 'Un monstruo viene a verme', coge la batuta de la Orquesta Sinfónica de Burgos en un concierto compuesto por sus bandas sonoras que será especial por sus raíces burgalesas y el reencuentro con colegas

Fernando Velázquez, ayer durante el ensayo matutino con la OSBu en el Fórum.-Raúl Ochoa

Fernando Velázquez, ayer durante el ensayo matutino con la OSBu en el Fórum.-Raúl Ochoa

Publicado por
A.S.R.
Burgos

Creado:

Actualizado:

Mientras dirige uno de los ensayos se adivina una persona enérgica, perfeccionista, pasional. Durante el descanso, Fernando Velázquez constata la intensidad con la que prepara el concierto de la Orquesta Sinfónica de Burgos (OSBu), que cuenta con la participación del Orfeón Burgalés y culminará con una sorpresa navideña (Fórum, hoy a las 19.30 horas, 20 euros).El compositor, recién nominado al Goya por la banda sonora de Un monstruo viene a verme, está encantado con la oportunidad. Le toca especialmente porque sus raíces ahondan en este suelo bendito. En la calle del Tinte vivían sus abuelos maternos y en la de Vitoria, los paternos. Y guarda buenos momentos de sus continuas visitas. La próxima será por Navidad.Reconoce que dirigir a la OSBu es especial por esta ascendencia, pero no solo por eso. «Además tengo colegas y amigos tocando con los que he estudiado y quizás si mi vida no hubiera ido por el mundo de la composición estaría aquí con ellos. Tengo muchos compañeros y es muy bonito. Además tiene un componente especial para todo el mundo y se nota una energía estupenda», advierte el autor que dirigirá un repertorio de sus bandas sonoras adaptadas para orquesta: Ocho apellidos vascos, El Orfanato, Lo imposible, Hércules, Crimson Peak, Lope, Sexy Killer y Zipi y Zape y el club de la canica.La música de las tres primeras le llevó a la alfombra roja de los Goya. Esta misma semana ha sabido que vuele a optar al premio, pero no las tiene todas consigo. «Estoy acostumbrado a que me nominen y a que no me lo den», se ríe y bromea con que esta vez tampoco pasará por eso de que a la tercera es la vencida y la de Un monstruo viene a verme hace la cuarta.«Pero da igual. No importa. Es cierto que estoy acostumbrado, pero también encantado porque en este caso además es una película que ha visto y significa algo para mucha gente. Eso es lo más bonito», apunta el músico que no recuerda el momento en el que empezó a componer. «Es como querer recordar como caminaste. Yo siempre hice cosas pero les daba menos importancia».

Hasta que un día de los tantos que se pasaba el rato haciendo el bobo e improvisando con el chelo, una amiga lo vio y le sugirió que le podía interesar a otro colega que estaba haciendo un corto. «E hice un corto como Dios me dio a entender, pero salió bien y así una cosa detrás de otra. No hay ningún paso premeditado. Todo ha ido ocurriendo».¿Qué se siente al dirigir a una orquesta que interpreta las composiciones de uno?«Es una maravilla. Aunque yo me concentro muchísimo y luego no me acuerdo del concierto. La experiencia me supera un poco. Pero me gusta. Dirigir tiene algo de trance, de trance maravilloso», contesta y añade: «Es muy raro porque cuando escribo ya me imagino cuál va a ser el resultado. Es muy mágico. Esta capacidad que tenemos de imaginar cosas y llevarlas a cabo, lo mismo escribir un libro o pintar un cuadro, es un don que tenemos el ser humano muy raro, especial y bonito».¿El Fernando Velázquez director de orquesta es el mismo que el Fernando Velázquez compositor?«Por ahora, pesa más el compositor. Para dirigir bien hay que salirse del escritor porque se gana en perspectiva y en agilidad con la orquesta, que es muy importante. Para ello hay que tener muy clara la música, pero de una manera más práctica que teórica. La realidad, cuando bajas la batuta y suena, es otra completamente diferente. Pero me encanta trastear. Cambiar es muy divertido», responde y, cuestionado por la posibilidad, aclara que aunque para él es un sueño ponerse al frente de una orquesta como la OSBu en un auditorio como el Fórum, en ningún momento se ha planteado tomar sus riendas como director titular. «Me encantaría pero no es mi guerra», afirma.Música, cine. ¿Tendrá que lidiar con muchos egos? «¡Sobre todo con el mío!», se carcajea antes de sincerarse: «Para mí tiene algo inquietante. Decir ‘todo esto lo he montado yo’. Es raro». Lo dice antes de coger la batuta de nuevo y dejarse arrastrar por ese «maravilloso trance» de dirigir.

tracking