Exposición
Expedición precolombina
Cultural Cordón muestra por primera vez al público la colección de Roberto Pérez Trespalacios, 235 piezas arqueológicas de más de 40 culturas que reflejan el pensamiento de aquella sociedad. 'De hombres y mitos' se puede ver hasta el 11 de junio

El arte mochica dispone de una extensa producción de iconografía sexual que tiene que ver con la fertilidad de la tierra o con el paso al más allá.-Raúl Ochoa
Tanto como se le resistió a Cristóbal Colón el favor de los Reyes Católicos -que tras su segundo viaje lo recibieron en la Casa del Cordón- para financiar su expedición al nuevo mundo, ha costado a la Fundación Caja de Burgos dar con una colección de arte precolombino que encendiera los focos sobre estas desconocidas manifestaciones a las que, observó el responsable de Cultura, Óscar Martínez, tan poca atención se les ha dado en España al margen del Museo de América. La perseverancia a veces tiene premio y, tras una búsqueda iniciada en 2005, hace un año dieron con Roberto Pérez Trespalacios, un investigador que hace 20 años, tras salir de una visita del Museo Británico, se quedó fascinado por esta cultura. Poco a poco, sin precipitaciones, con rigor, acudiendo al mercado legal anglosajón, ha reunido una imponente colección que se muestra por primera vez en Cultural Cordón, hasta el 11 de junio.De hombres y mitos. Sacrificio y ritual precolombino reúne 235 piezas de todos los periodos -preclásico, clásico y postclásico- y de más de 40 culturas que buscan desvelar al público el pensamiento de los habitantes de aquellas tierras antes de que Colón desembarcara en ellas.
Sus representaciones artísticas giran en torno a tres mundos: el cielo, de donde cae la lluvia; la tierra, residencia y lugar de trabajo de los seres humanos; y el subsuelo, donde van los muertos y donde emergen los alimentos. En estos tres ámbitos recobran sentido la petición de favores a las divinidades, el culto a la fertilidad, la recurrente iconografía sexual, los ritos ceremoniales...«La cultura precolombina, que aparece tan distante, se hace las mismas preguntas que nuestros antepasados europeos y otros más lejanos como los asiáticos. Cuestiones trascendentales que se plasman en un catálogo de divinidades, mediadores entre el hombre y dios, poder político, religioso y militar...», observa Roberto Pérez, quien, entre los más de dos centenares de piezas, destaca un chamán de la cultura Colima que propicia un ritual de transformación; la imagen del dios AiApaec, de la cultura Moche; las escenas de sexo ritual, que no cerámica erótica, que complementan los ritos de sacrificio; o las venus de la fertilidad.Y aunque esta colección cuenta con el aval de proceder en su mayoría de museos y de universidades de Estados Unidos, el investigador advierte que «no todo por tener 2.000 años de antigüedad tiene valor».De hombres y mitos brinda una expedición al mundo precolombino e invita a ahondar en él en un exhaustivo catálogo con varias colaboraciones, entre ellas las de los expertos José Luis Pano, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, y Donald Proulx, profesor emérito de Antropología de la Universidad de Massachusetts.