El Correo de Burgos

Historia

El ‘Himno a Burgos’ y el misterio de sus estrofas perdidas

El exconcejal Javier Gil ha buscado sin éxito una explicación a la desaparición de un buen fragmento del texto original de Marciano Zurita musicado por Rafael Calleja

Letra del antes y el después del himno 'mutilado'.-

Letra del antes y el después del himno 'mutilado'.-

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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Un día, como quien no quiere la cosa, Javier Gil, antes de dimitir de su cargo como concejal capitalino del grupo municipal Imagina Burgos, pasó por la oficina de reprografía de la Casa Consistorial. Sus ojos se detuvieron en una caja con una postalita con la letra del Himno a Burgos editada por el Ayuntamiento sin fecha impresa. Pero bien podría tener 30 o 40 años. Hasta aquí todo normal. Pero otro día, se fijó y vio que al lado de aquellas se encontraban otras un poco más grandes. Aparecía en ellas igualmente el texto de Marciano Zurita. Pero recogían tres estrofas más de la composición cantada y conocida en la actualidad.Cantemos al campo que austero refleja / la enseña gloriosa del pueblo español / con sus amapolas de sangre bermeja / y sus cebadales bañados de sol. Cantemos al campo fraterno y amigo / que colma con creces de amor nuestro afán / que guarda en las eras el oro del trigo / y lleva a las casas el oro del pan. Desde niños aprendamos / a estudiar en nuestro suelo / lo que debe ser ahora / y lo que ha de ser después / y anhelantes encendamos / en la paz de nuestro cielo / la divina y blanca aurora / del mañana burgalés.¿Qué había pasado con estas estrofas desaparecidas en la versión actual? ¿Quién las había suprimido? ¿Cuándo? ¿Por qué?El exedil, curiosón, se dispuso a deshacer el entuerto. Primero acudió a internet. No halló nada interesante y se acercó al Archivo Municipal. Allí encontró el expediente del Himno a Burgos. Se topó con la historia de esta marcha nacida en clave escolar en 1926, con la partitura original de Saturnino Calleja, con facturas relativas a la impresión y su reparto entre distintas instituciones...«Y en un momento dado, sin que se tenga la referencia escrita, se acortó y quedó con la versión actual, que, por cierto, los expertos en música siguen diciendo que es de los himnos más largos que existen, con cinco minutos largos», observa.Esas estrofas aparecen en el estreno y también en la partitura que edita el Ayuntamiento dos meses después para difundirlo tras el éxito obtenido. En ese libreto, con portada de Marceliano Santa María, se mantiene el texto entero. Y en alguna fecha, ¿cuándo?, alguien, ¿quién?, debió percatarse de la excesiva extensión del poema y tiró de tijeras, ¿por qué? Esas incógnitas quedan en el aire.

El misterio no termina aquí. La búsqueda llevó al exedil a percatarse de que en según qué versión bailaban los dos últimos versos antes del entusiasta final ¡Salve! ¡Salve! ¡Salve!El tierra adorada de mis amores / cuna sagrada de mis mayores que aparece en el pentagrama de la partitura editada en 1926 se convierte en tierra adorada de mis mayores / cuna sagrada de mis amores en la letra de ese documento. Mientras en el díptico publicado para la Fiesta de la Enseñanza figura tierra dorada de mis mayores / cuna sagrada de mis amores y en la partitura manuscrita se puede leer tierra adorada de mis amores / cuna sagrada de mis amores.«Nadie puede decir cuál es la definitiva. El propio autor nos dejó con la duda. Quizás si tuviéramos las notas definitivas de Zurita lo sabríamos, pero las de Calleja abundan en la confusión ya que en la partitura manuscrita viene una, en la que él editó aparecen dos diferentes, una en la letra y otra en el pentagrama, y en el folleto para los niños hay otra más diferente», expone el miembro de La Poesía es un Cuento.Le extraña que, «en esta ciudad que somos muy de hacer las cosas muy protocolarias», no exista ningún documento que determine cuál es la versión oficial.Como lo más parecido a marcar una pauta, Gil apunta hacia el disco Burgos canta y baila. Sus himnos y tradiciones, editado por el Ayuntamiento en el año 2007, que recoge los himnos a Burgos y a Castilla y las marchas de la ciudad. Con todo, no deja de ser la versión consensuada en un momento determinado por quienes lo interpretaron, es decir, la Federación Coral de Burgos.«Me quedó con la duda y, además, con no saber cómo resolverla», concluye el exconcejal.

La única solución que vislumbra es que se descubran las notas originales de Zurita, tarea difícil porque fue Calleja quien más se volcó en la posterior difusión de la pieza, o que en el proceso de digitalización de las actas del Ayuntamiento alguna revele cuándo se tomó la decisión de recortar esas estrofas. La esperanza, dicen, es lo último que se pierde.La que liaron aquellos niños

El Himno a Burgos se cantó por primera vez el 28 de junio de 1926 en el viejo coso de Los Vadillos. Alrededor de 250 escolares, acompañados por las bandas de música Lealtad y San Marcial, dirigidas por el propio Calleja, lo estrenaron en la Fiesta de la Enseñanza. El público los acompañó programa en mano gracias a los 1.500 repartidos por la imprenta Hijos de Santiago Rodríguez, según una investigación de Ricardo Mijangos y José Luis Gómez en 2010. Tanto gustó ese Himno Escolar Burgos -así se llamó entonces- que tan solo dos meses después, el 20 de agosto de 1926, la Comisión de Gobierno, con el alcalde, Ricardo Amézaga, acuerda «que se haga una edición de aquella vibrante y preciosa página musical, dando así una prueba de burgalesismo y contribuyendo a popularizar dicho canto que afianzará las ideas y sentimientos de nuestro glorioso pasado (...)». Dicho lo cual se toman cuatro decisiones: «1. Que con el fin de popularizarlo se editen dos mil ejemplares de él con la letra y música. 2. Que se acepten muy reconocidos los ofrecimientos que tiene hechos el Sr. Calleja y, en consecuencia, que él se encargue de dirigir la impresión. 3. Que el producto que se obtenga de la venta de ejemplares se destine al Hospital de San Juan. 4. Que se faculte a la Alcaldía para que se haga un obsequio a los Sres. Zurita y Calleja como prueba de satisfacción y gratitud de la ciudad». El éxito acompañó al Himno a Burgos desde que nació y 90 años después sigue siendo un hit.

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