Sonorama Ribera 20
Escenario nostalgia
Veintidós imágenes de un puñado de fotógrafos recuerdan, desde la iglesia de Santa María a la de San Juan, sendos momentos vividos en esta cita durante sus dos décadas de trayectoria

Una fotografía de Paco Santamaría de la primera edición en la plaza de toros en primer término da pie a una hilera de imágenes hasta el templo de San Juan.-
El primer Sonorama de Ana y Miguel fue hace muchos años. Ufff. No saben cuándo. Pero recuerdan que los conciertos eran en un campo de fútbol de arena. Puede que fuera en el año 2000. Ella ya estaba trabajando. Puede ser. Y se buscan con ahínco en la fotografía que Paco Santamaría hizo de aquella edición y ahora forma parte de la exposición que, desde la iglesia de Santa María a la de San Juan, recuerda veintidós momentos de los infinitos vividos e inmortalizados en estas dos décadas de vida.
Parece que la pareja no se reconoce en ninguno de los rostros que se adivinan en esa instantánea. Mucho menos, aunque lo intentan, entre el público que se arracima en la plaza del Trigo durante la actuación de hace unos años de Sidonie.Pero siguen recorriendo este escenario para la nostalgia. El citado Paco Santamaría, Jacobo Revenga, Diego Santamaría, Rodrigo Mena, Ángel Arcalle o Kike Oquillas son los autores de estas imágenes. Ellos, con su inseparable cámara, han sido testigos de todo lo acaecido en el festival. Han captado la primera edición, en 1998, en blanco y negro, brazos en alto y Chucho, Dr. Explosion y Mercromina en cartel; la plaza del Trigo patas arriba con un poseído cantante de Kitai, los ansiados manguerazos de Protección Civil o la lluvia de confetis de colores que hace del ágora un lugar más mágico; los irrepetibles conciertos de Raphael, Los Planetas o Izal y su fin de fiesta en Copacabana; o la elegancia en escena de Loquillo o Mikel Erentxun.Los artistas son protagonistas de esta colección. También el público. Los que se lo han bailado todo y los que han visto pasar carteles con un cachi en la mano; la multitud, marca de la casa en la plaza del Trigo y también la que ha dado la bienvenida a la madrugada en el recinto ferial.Veintidós fotos, veintidós momentos que serpentean como piezas de dominó. Un juego al que ya se pueden sumar los muchos instantes emocionantes que está dibujando esta edición. Desde el concierto del 20 aniversario al imponente directo de Amaral; desde las pasiones despertadas ayer por Second en Santa Catalina al sorpresón que brindó Izal en el Trigo; desde el exótico concierto de Auserón con Sexy Sadie a ese misterioso artista que hoy ya ha dejado de serlo con el que el Sonorama soplaría anoche las 20 velas. Álbum sin fin.