Música
Melodías para las muchas emociones de un inmigrante
El Burgos Baroque Ensemble estrena ‘De profundis’, un espectáculo que busca crear conciencia sobre el problema de los refugiados en Europa con piezas de Bach, Zelenka y Clérembault

El Burgos Baroque Ensemble está integrada por una treintena de músicos, cantantes e instrumentistas, que actuaron por primera vez en 2016.-
La inmigración salta de los periódicos, la radio y la televisión al escenario. El Burgos Baroque Ensemble apunta con su batuta hacia la difícil situación de las personas que se ven obligadas a abandonar su país por cuestiones económicas, políticas o sociales y pone música a esa «mezcla de esperanza y de temor» que sienten cuando emprenden ese viaje en De profundis, el espectáculo que el conjunto burgalés estrena el domingo en el Teatro Principal (19.30 horas, 10 euros).«Pretende hacer un llamamiento a las conciencias de todos con el tema de la inmigración a través de un poema escénico en el que la música es el elemento conductor, pero también son significativos los elementos visuales», introduce el director artístico del grupo, Francisco Javier Sariot, al tiempo que advierte que se encuentran ante su proyecto más ambicioso, «tanto desde el punto de vista de las características de las obras que vamos a interpretar como del montaje escénico». Para salir airosos cuentan con Nacho Rodríguez, profesor de la Escuela Superior de Canto de Madrid, como director musical invitado.De profundis, que coge el nombre del verso de un salmo de Jan Dismas Zelenka, realiza dos cambios de escenario. Sitúa la acción en una ciudad de partida, para mostrar las causas que motivan esa huida, y la cubierta de un barco, que simboliza esa esperanza en una vida mejor.Una historia que se articula en cuatro partes, La gran depresión, El puerto, Sueños de progreso y esperanza y En cubierta, más una introducción y un epílogo.Burgos Baroque Ensemble guía al público hasta los años veinte. Y lo invita a ponerse en la piel de cualquiera de las millones de personas que un día recogieron sus pertenencias, normalmente pocas, y subieron la escalinata de un gran trasatlántico junto a otras en su misma tesitura. El bullicio de la despedida, las lágrimas, los gritos, las dudas, la incertidumbre, el alivio, la zozobra, la ilusión, el miedo a lo desconocido y también la ilusión por un futuro más próspero.La Cantata 131 de Bach y el Miserere, de Zelenka, además del de Clérembault, relatarán las muchas emociones que se agolpan en quien emprende esta aventura. Sentimientos que se repiten por los siglos de los siglos.Un grupo de veinte cantantes y un conjunto instrumental con violas da gamba, violines, flautas de pico, oboe, violonchelo y fagot barrocos o clave conducirán la representación de este éxodo escenificado que nació tras la lectura del cómic Emigrantes, del dibujante y guionista japonés Shaun Tan, afincado en Australia.«Es tan sugerente que me pareció muy interesante poder recrear en las tablas algo similar a lo que él había hecho con dibujos», observa el director artístico a quien le hubiera gustado subir a los escolares burgaleses a este buque y viajar con ellos hasta las entrañas de la inmigración. Las obligaciones profesionales de los miembros del Burgos Baroque Ensemble se lo impiden. Un sueño pendiente, no imposible.Corta trayectoria, que no inquietudes
Ni un año ha pasado desde que Burgos Baroque Ensemble se presentó a la sociedad burgalesa en Cultural Cordón y ya bailan varios proyectos en su corta historia. Vivaldi, Haendel, Purcell o Pachelbel coparon la propuesta Aires de danza en la Europa del Barroco, con la que abrieron los 50 años de la Facultad de Teología. En la Venecia del siglo XVII veranearon mecidos por el espectáculo Beatus Vir, que estrenaron en el pueblo burgalés de Monasterio de Rodilla dentro del ciclo Música en los Caminos. Paso a paso, se ensancha su hueco en la escena local, donde quieren ser una oportunidad para los jóvenes músicos.