El Correo de Burgos

Exposición

La luz más íntima de Cuasante

El pintor burgalés se recrea en el juego de color en ‘Tres series y algunos cuadros sueltos’, que ocupa el Arco de Santa María hasta el 3 de diciembre

Un visitante observa algunos de los cuadros de la serie 'Luz del amanecer'.-Raúl Ochoa

Un visitante observa algunos de los cuadros de la serie 'Luz del amanecer'.-Raúl Ochoa

Publicado por
A.S.R.
Burgos

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El espectador entra de puntillas en la nueva exposición de José María González Cuasante (Fresno de Losa, 1945). No quiere invadir la intimidad que destilan las pinturas que el Premio Castilla y León de las Artes 2007 expone en Tres series y algunos cuadros sueltos, que ocupa el Arco de Santa María hasta el 3 de diciembre. Una puerta entreabierta, una escalera sugerente, la luz del amanecer despertando la curiosidad de la mañana, el brillo sobre los dibujos del parqué, torres de volúmenes de arte sobre la alfombra prestos a una nueva consulta, fichas cromáticas de artista encima de la mesa del salón. Luz del amanecer y Libros y cartas de colores invitan a colarse en el ámbito más personal del pintor. Triedro urbano, la serie que completa la terna, se sale de la esfera familiar y pone su punto de atención en la calle, una esquina, un escaparate, una sombra que avanza. El juego es el mismo: el estudio de la luz.

«Esa es la esencia de mi obra de siempre. El fogonazo fuerte de luz con colores vivos, aunque no tanto como la gente cree», apunta Cuasante y advierte como novedad en esta propuesta expositiva la pincelada más suelta con cuadros menos fotorrealistas que los de anteriores citas.«La diferencia está en la ejecución de las obras, las primeras se hacen de una manera directa, muy rápida, sin coger las precauciones de las otras, con una pintura más diluida, con soluciones de transparencia y un color más vivo y fuerte. Son dos formas distintas de expresarme», sostiene el pintor que vuelve al Arco de Santa María después de cinco años.El rojo domina en esta colección. No puede ser de otra manera. «Es mi carta de presentación», concluye divertido y señala que muchas veces es ese color el que marca la elección de los temas.

Ese hechizo hace, por ejemplo, que retrate a un hombre sentado de espaldas en un banco. Su abrigo encarnado, que aparece en el lienzo como una gran mancha, hizo que virara su mirada y detuviera el momento.«Yo tengo una formación abstracta en mi juventud y más que ser cuadros narrativos lo son de colores», apostilla.Esta obra forma parte de esos ...algunos cuadros sueltos a los que alude el título de la muestra. Un puñado de pinturas en las que la figura humana es indispensable y en la que se abandona la intimidad propia para colarse en la ajena. Un señor relajado con los pies estirados mirando al horizonte en el litoral, jóvenes despreocupados en la orilla del mar... Son escenas de veraneo que también reflejan la tranquilidad de su autor. «Estos momentos me surgen cuando no tengo otra cosa que hacer», anota.Y aquí el rojo deja paso al azul. ¿Qué está pasando en Cuasante? ¿Está siendo infiel a su color de siempre para flirtear con otro? Nada más lejos. «Después del rojo va el azul, aunque es más antiguo, de mis años de juventud. Conservo unos cuadros abstractos que nunca he expuesto en los que hay mucho gris y negro y algunas cosas azules. Tiene un origen más remoto y, aunque luego quedó relegado, sigue siendo muy apreciado por mí», sonríe el artista que tiene varias publicaciones sobre su intensa y constante investigación del color.

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