Enseñanzas artísticas
¿Futuros discípulos de Isadora Duncan?
Cinco profesores de la Escuela Profesional de Danza acercan este arte a un centenar de alumnos de Primaria en el Museo de la Evolución

Los escolares conocieron, practicaron y se divirtieron durante las clases prácticas de danza en el MEH.-Santi Otero
Bastó una barra en medio del salón de actos del Museo de la Evolución Humana (MEH) para convertirlo en un aula de danza. A un lado y a otro de ella, muy formales, ya llegaría más adelante el momento de los brincos y otras algarabías, se sentaban alumnos de Primaria. Durante algo más de una hora se acercarían a las bondades de este arte de la mano de cinco profesores de la Escuela Profesional de Danza. Quién sabe si entre el centenar de escolares que ayer participó en esta propuesta -unos 50 por sesión- se encuentra un discípulo de Isadora Duncan.Yohanna Ortega, responsable de Actividades de la Escuela de Danza, señala que esta iniciativa entra dentro del programa que se realiza habitualmente para divulgar y promocionar este arte. «Queremos inculcar a los niños qué es la danza, pero también la cultura en general, sus valores, y la necesidad de cuidarla para que no se extinga», expone y añade que estas clases intentan borrar los prejuicios que se tienen de la danza, derribar esa idea de algo lejano y difícil reservado a unos pocos. Nada más ajeno a la realidad. «Nos ayuda a expresarnos, a conocernos mejor a nosotros y el mundo que nos rodea», completa.Este taller convierte en práctica esta teoría. «Se trata de que ellos lo perciban y lo sientan porque hacen distintos ejercicios y pequeñas coreografías de las especialidades que hay», sostiene la profesora.
Ayer cogieron el hilo de la evolución que brindaba el MEH para seguir la trayectoria de la danza, desde su origen en la mímica y los gestos, a sus primeros pasos en los palacios de los nobles italianos, su llegada a Francia y la creación de la primera academia y las consiguientes normas o la pequeña revolución provocada por Isadora Duncan, sin olvidar la danza española.Aunque se oferta a todos los alumnos de Primaria, se hace hincapié en los que van a cumplir ocho años, la edad mínima para cursar estas enseñanzas impartidas en el número 27 de la calle Gonzalo de Berceo. El plazo de inscripción para realizar las pruebas de acceso se mantiene abierto hasta el 16 de mayo.Que nadie se asuste. «Es algo muy sencillo. Se realiza delante de un tribunal, compuesto por tres personas, y un profesor que está con ellos les pide imitarlo, hacer determinados ejercicios o moverse al ritmo de la música que puede ser clásica o de Alejandro Sanz, para ver su capacidad de expresión. Suelen sorprender», matiza Ortega.Reitera que la danza es para todos los niños. «Con capacidades nacemos todos, pero hay que desarrollarlas. Lo más importante es que vengan con ganas y motivación, lo demás se trabaja», ilustra e insiste en que no hay requisitos previos. El único es que los guste.