Cometas que bailan al son de voces murcianas
El Palacio de Saldañuela acogió un concierto del Joven Orfeón Murciano ‘Fernández Caballero’ al que acompañó la compañía burgalesa Cal y Canto con su espectáculo ‘A-ta-ka!’

Jóvenes del Orfeón Murciano Fernández Caballero en un momento de su concierto en el Palacio de Saldañuela.-ECB
Música y teatro se unieron ayer en el Palacio de Saldañuela, que acogió un concierto vocal del Joven Orfeón Murciano ‘Fernández Caballero’, al que acompañó en el exterior del inmueble el espectáculo teatral A-ta- ka!, a cargo de la compañía Cal y Canto. Una acción artística con la que Fundación Caja de Burgos persigue impulsar el histórico edificio renacentista como nuevo espacio cultural, especialmente en los meses de verano.La sección juvenil del Orfeón Murciano ‘Fernández Caballero’, dirigida por el burgalés Rodrigo Calzada, está configurada como coro de 30 voces blancas con repertorio a 1, 2 y 3 voces y miembros entre 11 y 16 años, y ofrece un repertorio fresco y novedoso, adecuado al perfil de sus cantores.El Orfeón Murciano ‘Fernández Caballero’ ya ha cumplido sus 84 años de historia musical ininterrumpida y es por tanto el coro más antiguo de la Región de Murcia, así como uno de los más históricos de nuestro país. Nace el 4 de junio de 1933. Especializado desde su nacimiento en la polifonía vocal desde el renacimiento hasta nuestros días, cuenta en su archivo con más de mil obras corales, muchas de ellas escritas específicamente para el orfeón. También ha abordado la interpretación de ópera y zarzuela, así como obras sinfónico corales de gran formato.Durante la temporada 2011- 2012, el aumento de la plantilla instrumental permitió conformar la orquesta sinfónica del orfeón- compuesta ahora por cincuenta músicos- que se presentó al público por primera vez en julio de 2012 con el programa ‘Fantasías’ dentro de las actividades del Festival Internacional Belluga.En el exterior del Palacio, antes y después del concierto, el grupo de teatro Cal y Canto presentó el espectáculo de cometas A-ta-ka!, en el que un peculiar batallón fluye por las calles transformando el espacio desde un punto de vista diferente: el aire. El público contempló boquiabierto un torrente de animales fantásticos pululando sobre sus cabezas, en una puesta en escena inspirada en los relojes derretidos de Salvador Dalí.Un surrealismo mágico que lleva a la compañía Cal y Canto a utilizar siempre el aire como punto de partida, a través de una larga investigación en el mundo de las cometas en que han basado sus creaciones. Un espectáculo vanguardista