Museo de la Evolución Humana
«El cine ha perdido pasta, glamur y hasta la dignidad»
El actor Juanjo Ballesta se somete hoy a las preguntas del público en una charla sin líneas rojas

Juanjo Ballesta saludó ayer al público antes de la proyección de la película ‘Entre lobos’.-Santi Otero
Apenas dos minutos le valen a Juanjo Ballesta para ganarse al público. Una hermosa sonrisa, besos al aire, la confesión de encontrarse encantado de estar en Burgos con su familia y la promesa de que piensan ponerse finos a morcilla. Una breve intervención que le valió un sonoro aplauso de los espectadores que llenaron ayer el salón de actos del Museo de la Evolución Humana (MEH) para ver la película Entre lobos, protagonizada por el actor que nunca dejará de ser El Bola. A todos los invitó a encontrarse en el mismo lugar hoy (11.30 horas) en un coloquio abierto sin líneas rojas.«Cuando el público es el que pregunta, nunca se sabe. La gente es espontánea», anotaba el actor cuando en la sala ya se habían apagado las luces y se proyectaba la vida de Marcos Rodríguez Pantoja, el niño que vivió en Sierra Morena hasta los 19 años.Ballesta abre un nuevo ciclo en el MEH: Evolucine. De esa evolución forma parte él. Comenzó con ocho años en la serie de televisión Querido Maestro, pero ya a los 11 saltó a la gran pantalla con El Bola, Goya al Mejor Actor Revelación.«Cuando yo empecé, la situación era muy buena, los castings eran muy buenos, se pagaba incluso por adelantado, se rodaba de otra manera... Ha cambiado todo mucho. Calidad tenemos, porque ya con cualquier camarilla de móvil haces algo bueno, pero se ha perdido la esencia, desde el glamur hasta la pasta y la dignidad. Ahora se lleva eso de soy productor, dame tres millones de euros, me guardo dos y lo hago con uno, si triunfa, bien y si no, me da igual. Por culpa de esto y mucho más ha ido a menos, a menos y a menos, aparte de entrar en crisis. Si la gente hubiera estado en sus cabales y se hubieran hecho las cosas bien, todo habría ido mejor», se explaya el intérprete con una naturalidad y claridad de las que saca pecho.«Lo hemos hecho mal todos desde un primer momento, pero aún estamos a tiempo», concluye consciente de que todos los agentes deben arrimar el hombro. «Hay que entender la situación en la que estamos y si tenemos que rebajar nuestro presupuesto, se hace. Yo lo hago», advierte sabedor de que son muchos factores los que intervienen en esta realidad.La piratería se encuentra entre ellos. «Nos ha afectado mucho. Ahora todo el mundo con darle a un click tiene la película, para que va a ir al cine a gastarse dinero. Y hasta cierto punto lo entiendo porque si no tienes para llegar a fin de mes... Si no lo hubiera, no pasaría. Que no dejen que exista. No culpo a la gente», sostiene y añade que, a pesar de todo, se está levantando cabeza.Él lo está notando. Hay más proyectos, más inversión, más... De su próximo rodaje no puede decir nada. Solo que compartirá títulos de crédito con su hijo, Juanjito. «Él ha hecho su casting, eh. Yo no le he enchufado. Hacemos una peli de un personaje muy importante de este país, del que él hace cuando es niño y yo de mayor», anota feliz mientras mira a Juanjito y anuncia orgulloso que será papá de nuevo en junio.