Concierto
Electrónica sin etiquetas
Pure, referente de este género en la ciudad, lanza su primer álbum, ‘Reset Planet’, después de 22 años de trayectoria. «Aglutina todos los tipos de música. Es un disco variopinto y heterogéneo». Se presenta hoy en La Ciudadela

La perra de Pure, Valentina, da nombre a una de las canciones que integran la ópera prima de su dueño.-
Desde hace dos décadas es el referente de la música electrónica made in Burgos, sus directos son un chute de energía para quien peina canas y para quien aún tiene acné en la cara, por el camino ha perdido el Hemp, pero Pure sigue siendo el rey. Y ahora quien ha vibrado alguna vez con sus sesiones se lo puede llevar a casa. 22 años le ha costado sacar su primer disco, Reset Planet, que presenta hoy en La Ciudadela (23 horas, 6-10 euros) en un concierto con el que prenderá el mirador del Castillo, acompañado por sushi japonés y vino Ribera del Duero.«He estado esperando el momento idóneo. He trabajado en directo con muchas máquinas, pero las que tengo hoy en día son con las que consigo el sonido que siempre he querido para grabar un disco», explica Pure (Iván Casado Manrique en el DNI) y añade que quería huir de la autoedición y esperaba encontrar un sello que apostara por él. Lo ha hecho Paul Black Music. Y él, feliz.Se fijaron en él gracias a Meent, el ciclo de electrónica de vanguardia que coordina en el Museo de la Evolución Humana, con el que busca acercar esta música a todo tipo de público. Eso fue precisamente lo que llamó su atención. Ese carácter ecléctico y abierto aflora en Reset Planet, un álbum que no pone puertas al campo de la electrónica, que se deja mecer por otros sonidos y otras melodías.He ahí una de las notas que, en opinión de su creador, hace especial este trabajo, que se lanza en vinilo, con ocho canciones, y en CD, con 12.«El disco aglutina todos los palos de la electrónica, música de todo tipo dentro de este género, muy variopinta y heterogénea. Te puede transmitir emociones de cualquier tipo, ya sea sentimentales, emotivas, alegres, de misterio, incluso hay gente que me dice que podrían convertirse en bandas sonoras. Puede abarcar a un tipo de público más amplio del que, a priori, pudiera parecer», se explaya el artista consciente, sin embargo, que es en los directos cuando más llega este tipo de sonido. Esa magia es insustituible. «Reconozco que dentro del CD hay canciones que conmigo en directo pueden llegar al público después de una progresión en la que yo les he introducido», matiza.Sensitive robot y Valentina han sido los primeros cortes conocidos de Reset Planet. El primero «tiene una composición muy clásica, con componentes muy melódicos» y el segundo es un guiño a su perra Valentina y su videoclip, ya en redes, se grabó en Dakar, donde trabajó con los niños de la calle de la mano de la Asociación Nanga Deff y donde, asegura, la echó mucho en falta.Rare, la canción que abre el disco, es una de las favoritas de su creador. «Supuso una transición de una música anterior, con una máquina nueva, y me encanta porque suena a ciencia ficción», destaca antes de coger, como si de un ramillete se tratara, Float in space, Cosmos, The martians Whisperer, Dangerous territory o U.F.O. para observar que comparten un sonido espacial. «Son muy envolventes y, además de ser muy bonitas de escuchar, con ellas puedes entrar en trance».Run brake run cierra el álbum. «Es cañerísima. Es un chute de adrenalina y, quizás, es la que más necesita el directo para vivirla a tope», dice sobre este tema, banda sonora original del cortometraje Corre, frena, corre, de Berbiquí, asociación que trabaja por la inclusión a través del arte, cuyos usuarios firman la carátula de su ópera prima. Un diseño con el que a él se le cae la baba.Este abanico de sonidos hace que la música de Pure destile un estilo muy personal. Confiesa que el secreto es que, aunque la hace, no escucha mucha música electrónica. ¿Qué entra por sus oídos? «Tengo poco tiempo para escuchar. Estoy todo el día inmerso en el estudio, tres horas por la mañana y tres por la tarde. Saco a la perrilla a dar un paseo, voy a buscar a mi chica al trabajo y poco más. Sí que me pongo lo que me presentan mis amigos, electrónica nada comercial, con la que me parece que escucho a un grupo con instrumentos, con melodías y armonías y no solo ritmo», contesta.En La Ciudadela sonarán estas canciones. Y más. Adelantará algunas de las piezas en las que trabaja y que, puede ser, integrarán un segundo disco. La pregunta es si pasarán otros 22 años antes de escucharlo.