TEATRO
Un holocausto «menos conocido» pero sí «salvaje»
La obra es una red de historias tejidas con testimonios de la ‘Operación T4’ en la que los nazis asesinaron a discapacitados pues estaban considerados como vidas indignas de ser vividas

La función será representada en el Teatro Principal a las 20:30-ECB
La obra teatral ‘Cáscaras Vacías’ es una red de historias tejidas con testimonios de la ‘Operación T4’, nombre en código que los nazis asignaron a su programa de eutanasia destinado a eliminar personas con alguna discapacidad, a quienes consideraban vidas indignas de ser vividas, cáscaras vacías, y cuyas primeras víctimas fueron niños. Entre 1939 y 1945 científicos, médicos, enfermeras, cuidadores, mataron a más de 200.000 personas aplicando lo que llamaron eutanasia a quienes calificaban no aptos para la comunidad. Apenas se ha hablado, o se ha hablado poco, de estas víctimas. Con ellas se experimentó, sus cadáveres se dibujaron en atlas de anatomía y sus cerebros formaron parte de colecciones científicas de respetados institutos.
El castillo de Hartheim fue uno de los lugares donde esta operación se llevó a cabo tanto a manos del personal sanitario como del militar. Los personajes que se pueden ver en escena son seis personas que habrían sido víctimas de este holocausto. Ellos nos hablan de sus vidas en él.
El actor Jesús Vidal, conocido por su papel de Marín en ‘Campeones’, en esta ocasión encarna a Hans. Detalló que a pesar de ser un holocausto «menos conocido, no es menos sanguinario o salvaje». El resto del reparto lo conforman Natalia Abascal, Raúl Aguirre, David Blanco, Patty Bonet y Ángela Ibáñez.
En la dirección, Magda Labarga y Laila Ripoll han escrito una historia sobrecogedora y cargada de emoción en la que consiguen calar en el alma de los asistentes durante sesenta minutos por lo que hoy no será una excepción.
Las directoras «entienden que todas las personas siempre nos perdemos algo en la comunicación y en nuestra percepción del mundo». Quisieron ofrecer una obra accesible, pero «no al uso» sino que «quisieron que la accesibilidad formara parte de la historia y del núcleo central», matizó Vidal. Sin embargo, aseguró que este amplio espectro de discapacidades, puesto que cinco miembros del elenco poseen alguna discapacidad -visual, auditiva e intelectual- no sería nada sin su gran capacidad actoral, que los ha hecho merecedores del trabajo. El último en subirse a escena lo hace en calidad de bailarín y entremezclará sus movimientos con el lenguaje de signos. «Este mestizaje forma parte de la historia».
Unos de los aspectos más terribles de esta historia es que quienes cometieron estos asesinatos fueron científicos, hombres y mujeres educados, personas de su tiempo envueltas en la indiferencia de una sociedad anestesiada por la burocracia y la propaganda. Una sociedad preocupada por la salud, la excelencia y la productividad, extraordinariamente parecida a la de todos. Para sus creadoras, esta información no significaba nada si no podían ponerse en el lugar de las víctimas por eso han querido acercarse hasta tal punto que han podido ver sus rostros, escuchar sus voces, sentir sus presencias y contar sus historias.
La historia, que se germinó en el festival ‘Una mirada diferente’, ahora aterriza en Burgos después de dos temporadas en el Teatro María Guerrero de Madrid y una gira nacional. «Quizá esta función sea nuestra despedida de las tablas» por lo que para ellos tiene «un significado muy especial» puesto que alcanzan la función número 60.
La entradas de la representación, que abrirá el telón a las 20:30 horas en el Teatro Principal de la ciudad tienen un precio que oscila entre los diez euros de la zona A de la sala y los cuatro euros de la zona D. En la presentación también compareció la presidenta del Instituto Municipal de Cultura y Turismo, Lorena de la Fuente, puesto que el espectáculo está incluido en la programación del IMCYT del Ayuntamiento y forma parte de los actos conmemorativos del Día Internacional de las Personas conDiscapacidad celebrado el pasado 3 de diciembre.