Cine
Alegoría de la vejez en la Tierra Media burgalesa
El joven burgalés Jorge Tudanca recrea un universo medieval y de fantasía en ‘Relatos de Eleria: el viaje de Gawain’, la historia de un caballero retirado que sale en busca de la juventud perdida

Antón, Jorge Tudanca, Ramón Caramés y Eduardo Espuelas, ayer durante la presentación a los medios.-Raúl Ochoa
Gawain (Eduardo Espuelas) es un viejo caballero medieval que, después de bregarse en mil batallas, matar a dragones, vencer a piratas y salvar a princesas, se siente derrotado y se retira hasta que se topa con un joven lazarillo (Martín Rojo) que le anima a emprender la búsqueda de un mago que le devuelva su perdida juventud. Esta historia ambientada en la Edad Media, por la que transitan caballeros ambiciosos y defensores del bien, centra Relatos de Eleria: el viaje de Gawain, la primera película del joven director burgalés Jorge Tudanca, que se estrena mañana y el sábado en La Estación (19 horas, entradas agotadas).«Es una cinta fantástica, con acción, pero sobre todo queremos plasmar la humanidad de los personajes y hablar de cómo afrontar el paso del tiempo, la vejez y la muerte», resume Jorge Tudanca, estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad Antonio Nebrija de Madrid, que da el paso al largo después de realizar varios cortos sobre distintos géneros (historia, romántica, aventura...) y una webserie de terror, colgados todos en internet.«Eleria es un mundo ficticio, de fantasía medieval, y creamos toda la mitología y la historia desde sus orígenes al presente que cuenta la película. Nos hemos inventado reyes, más de 200 pueblos, sus ríos y montañas...», añade el cineasta sobre este filme que empezó a ser en un viaje en autobús. «Escuchaba la banda sonora de El señor de los anillos y se me vinieron un montón de imágenes a la cabeza», recuerda.Se las contó a Ramón Caramés, productor y guionista, y se entusiasmaron hasta el punto de querer convertirla en realidad. Necesitaban financiación y lanzaron una campaña de micromecenazgo con la que solo consiguieron la mitad de los 3.000 euros calculados. Quién dijo miedo. Abrazaron la aventura. Y con el altruismo del elenco y un dron como principal aliado encontraron en el norte de la provincia su propia Tierra Media. Cogieron los bártulos y, en verano, durante dos semanas, ocuparon Frías, Oña, Puentedey, la Cueva de los Portugueses, situada entre la villa oniense y Trespaderne, Orbaneja del Castillo...«Es impresionante la vuelta de tuerca que da al norte de la provincia de Burgos. Son unos exteriores maravillosos», destaca entregado el protagonista, Eduardo Espuelas, que rompe la juventud del equipo en el DNI, no en el espíritu, y llama la atención sobre el entusiasmo de estos jóvenes. «La mirada dice mucho y cuando alguien lo hace con ojos de querer y ganas de trabajar no puedes decir no», afirma este profesor de cocina metido a actor.Tras su estreno, seguirá su periplo en festivales tanto nacionales e internacionales para dar el salto luego a las salas comerciales. Sus creadores esperan mucho de esta Tierra Media burgalesa.