Música a lo bestia de «buen rollo»
Burgore Death Fest se consolida como el principal referente del metal extremo en España. General Surgery, Gutalax y Avulsed encabezan la quinta edición, el sábado 6 de septiembre, en el Andén 56
Gonzalo y Fabián, organizadores del Burgore Death Fest.
Tan solo pretendían «pasar un buen fin de semana y ver qué tal». Por amor al metal extremo y ante la escasez de festivales específicos, Burgore Death Fest celebró su primera edición, allá por 2019, en Quintanilla de las Carretas. Costó lo suyo dar con el emplazamiento adecuado y la promotora Rigor Mortis, impulsada por la banda burgalesa Nasty Surgeons, construyó el escenario con sus propias manos. Cuando quisieron darse cuenta, se les había ido de las manos. Una auténtica «locura», tal y como rememora Fabián Hernández. Tanto que «se quedó gente en la calle», añade Gonzalo Navazo. Quién les iba a decir que el autobús que fletaron para acudir al festival llegaría «petado». Y que se sumarían más asistentes a mayores que tampoco querían perderse la cita.
No quedó más remedio que apostar fuerte por el festival. Tocaron la puerta de la sala Andén 56 y Cholo, su gerente, la abrió de par en par. Corrían el riesgo de que el éxito cosechado en Quintanilla fuese un espejismo, pero no. La segunda entrega atrajo a 350 personas y la tercera a 700. Gracias a ello, el presupuesto ha ido aumentado de forma sostenida y el público lo nota al observar el cartel.
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«Pinta bien» la quinta edición, el sábado 6 de septiembre en el Andén 56. Diez grupos, pura tralla desde las 16:30 horas, con los suecos General Surgery encabezando el plantel. «Son una banda de culto dentro del metal extremo y hace ocho años que no pisan España», proclama Fabián, entusiasmado, a sabiendas de que será su único concierto en la península a lo largo de 2025.
«Esperemos que la gente valore este tipo de esfuerzos, porque traer una banda con exclusividad no es lo mismo que pillarla de gira», subraya antes de detenerse en los otros dos cabezas de cartel. En ambos casos, «basta con echar un vistazo a las redes para comprobar el efecto que están teniendo».
Cartel de la quinta edición del Burgore Death Fest.
Sobre Gutalax, procedentes de República Checa, Gonzalo no olvida su última visita a Burgos. «Toda la sala saltando y rollos de papel higiénico volando. Son muy divertidos». Por su parte, los madrileños Avulsed «están sacando la cabeza fuera de España». Además, tenían que celebrar este aniversario porque, tal y como explica Fabián, «fueron el primer grupo grande por el que apostamos en 2019».
A caballo entre el death metal y el grindcore, tanto Boneyard como Gruesome Stuff Relish, ambos de Asturias, son «toda una institución». Tampoco desmerecen en absoluto, cada cual con su propia identidad, Mutilated Judge (Vizcaya), Mortuorial Eclipse (Argentina), Tvmvlo (Portugal) y Rageous Intent (Madrid). Luego están los «enchufados» de Nasty Surgeons, encargados de hacer el «trabajo sucio» bajo el compromiso -palabra de Gonzalo- «de no dar más conciertos en Burgos salvo este».
La pregunta que muchos se hacen, sobre todo los no ‘metalizados’, es qué clase de fauna pulula por un sarao de este tipo. «Ni uno bueno», responde Fabián entre risas. Ahora en serio, lo cierto es que se encuentra un poco de todo. «Hay médicos, abogados... Gente que no va a tirarse de cabeza contra el escenario, vienen a pasarlo bien y a disfrutar de los grupos». De hecho, asegura que el público español es más «tranquilo» que el Colombia, su tierra natal.
Siguiendo con la ‘coña’, Gonzalo precisa que «el público es bastante variopinto: hasta veganos y gente que no bebe». Lo curioso, y esto es verídico, es que «de Burgos nos juntamos pocos y Cholo nos dijo hace un par de años que era el festival que más gente traía de fuera». Lo importante, eso sí, es que siempre prevalece el «bueno rollo» y nadie ha resultado herido hasta la fecha.
Con la sexta edición ya en mente, probablemente con «cambios en el formato», los promotores del Burgore Death Fest reconocen que «se trabaja genial con este tipo de bandas». Lo bueno, por norma general, es que «no suele haber intermediarios» y la comunicación fluye mucho mejor. Además, la escena es muy amplia aunque a priori se trate de un género marginal. Llama la atención, de hecho, lo que dice Gonzalo con conocimiento de causa: «Ahora mismo en Burgos hay muchas bandas trabajando y algunas no han salido todavía».
Fabián se enorgullece al comprobar que «el festival no ha defraudado» sino todo lo contrario. De hecho, «muchos de nuestros amigos heavies vienen y salen sorprendidos». El problema, a juicio de Gonzalo, es que «el metal extremo en España todavía está a medio desarrollar». Por lo menos a nivel de eventos, ya que la mayoría suelen ser «muy underground». Por eso hacía falta el Burgore, para demostrar que hay demanda. En la vecina Portugal, sin ir más lejos, «hay varios festivales grandes que atraen a 4.000 o 5.000 personas». Y qué decir de República Checa, donde «está normalizado como aquí festival de rock, heavy metal o punk».