El Correo de Burgos

LECTO rebrota como "espacio cultural vivo"

Los creadores holandeses Remy y Veenhuizen firman la renovación integral de este rincón polivalente del CAB que aspira a "abrirse a nuevos públicos". El cambio de piel se acompañará de propuestas para investigar, aprender, socializar, experimentar y escuchar

Cristina García (CAB) y Beatriz Rodríguez (Fundación Caja de Burgos, con los creadores Remy y Veenhuizen y Emilio Navarro.

Cristina García (CAB) y Beatriz Rodríguez (Fundación Caja de Burgos, con los creadores Remy y Veenhuizen y Emilio Navarro.TOMÁS ALONSO

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Vigoroso, el árbol que germinaba de la imaginación de los «diseñadores con alma de artista» Tejo Remy y Rene Veenhuizen proyecta ya su luz en la nueva sala LECTO del Centro de Arte Caja de Burgos (CAB). Suelo fértil en el que arraigar, la propuesta creativa de los holandeses supone el renacer de un rincón, otrora pensado en rosa, que afronta su reencarnación como «espacio cultural vivo».

Muda su piel para la ocasión. La calidez reina e invita a acomodarse a cobijo de un ejemplar que resguarda en su interior hasta 3.500 libros en los que zambullirse. Sus raíces se prestan al descanso. De la pieza emergen bancadas de mullido asiento, confeccionado con mantas de colores dispuestas al compás de la veta del contrachapado de pino, tratado con aceites y ceras "para ofrecer un resultado natural y duradero y un agradable tacto sedoso". 

Desemboca en un extremo una barra, próximamente en activo para brindar un servicio completo, que redondee la experiencia. Al fondo, la terraza de privilegiadas vistas, salpicada ahora, como el interior por mesas y sillas a las que dan forma varillas de ferralla y láminas de fibra de maíz, con la sostenibilidad por bandera.

Los elementos ideados por Remy y Veenhuizen (que regresan al CAB tras exponer en 2015, de la mano hoy igual que entonces de Emilio Navarro, comisario de este proyecto) generan, deliberadamente, una «atmósfera placentera», tal y como explicaban los autores. Entronca con el empeño de la Fundación Caja de Burgos de «ampliar la experiencia del visitante» con un rincón «que vaya más allá de la contemplación artística y sea punto de encuentro, diálogo y experimentación», detallaba Cristina García, directora del centro, encargada en la presentación de LECTO de contextualizar la relevancia de los padres de tal reinvención.

"Fieles a su premisa: el mundo es nuestra caja de herramientas, han concebido una intervención que convierte este entorno en un lugar polivalente, abierto y estimulante, donde diseño, arte y vida cotidiana se entrelazan de una manera muy natural", subrayaba, para explicar que "su proceso de diseño resulta tan interesante y encomiable como los propios objetos creados", fruto de un firme "compromiso con el entorno que le rodea, la libertad absoluta de creación, la investigación, la experimentación y la utilización de materiales en gran medida reciclados". 

El árbol-biblioteca preside la sala e invita a reposar. En primer plano, una lámpara de cerámica llegada desde Jaén.

El árbol-biblioteca preside la sala e invita a reposar. En primer plano, una lámpara de cerámica llegada desde Jaén.TOMÁS ALONSO

«Nunca sujetos a las leyes del mercado, su obra discurre por los caminos de la rebeldía ante el sistema», apostillaba bajo una lámpara de delicada pantalla, en diálogo con las que iluminarán la cafetería, artesanales, elaboradas en Cerámicas Muñoz, taller ubicado en Andújar (Jaén).  

Impregnado, pues, de la particular idiosincrasia de sus creadores, LECTO gana versatilidad sin perder un ápice de carácter. Y lo hace con el fin de crecer, de ampliar miras y usos. Concebido desde su origen, en 2014, como un refugio de lectura y consulta, de descanso, será ahora además contenedor de "formatos culturales complementarios a la programación expositiva".

Cinco ejes sostienen tal afán: investigar y conocer, mediar y formar, socializar, experimentar y escuchar. Cada uno alberga ya las primeras propuestas concretas pensadas para todos. Así, un Club de Lectura de Cómic (30 de octubre, 27 de noviembre y 18 de diciembre) abre la ronda en el primero de ellos, que también ofrece la actividad Libros en su tinta. Comenzará con un encuentro dedicado a conocer la biblioteca, el 20 de noviembre.

El aprendizaje lo activarán talleres de pequeño formato vinculados a las exposiciones, citas educativas para diferentes públicos y encuentros con profesionales de la cultura. De incitar a la socialización se encargarán en particular la cafetería y la terraza, ocupadas una vez al mes por los encuentros llamados Café, pastas y mucho arte, "un espacio de diálogo en el que cada día se propondrá un tema diferente en torno al que charlar y debatir", precisó Cristina García.

A 'catar' otras dimensiones del arte en primera persona llamarán varios eventos. El jueves 23 de octubre, por ejemplo, habrá una cata de infusiones con María Villanueva, de la tienda La Oruga Azul. Tomarán el testigo la sumiller Pilar Cruces y el director de orquesta Pedro Bartolomé, que protagonizarán el 14 de noviembre una velada diferente, donde la música y las burbujas crearán un diálogo inesperado. A ritmo de cervezas, salsas picantes y percusión 'bailará' la cita prevista el 28 de noviembre.

Por si fuera poco, "música y propuestas sonoras, conciertos de pequeño formato, sesiones de DJ y experiencias musicales experimentales que interactúen con la creación contemporánea, reforzando el carácter innovador y vivo de LECTO", completarán la oferta, según avanzó la directora del CAB, para empezar.

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