Voces de ayer y de hoy: 45 años de la Coral Santa María la Mayor en Burgos
La Coral Santa María la Mayor de la Catedral de Burgos conmemora este año su 45 aniversario con un homenaje a sus miembros jubilados, entre ellos su fundador Juan Antonio Quintana. Fundada en 1980, la coral ha sido parte fundamental de la vida litúrgica y musical del templo y encara una nueva etapa bajo la dirección de Rodrigo Calzada

La Coral Santa María la Mayor de la Catedral de Burgos celebra 45 años de música litúrgica.
La Coral Santa María la Mayor nació en los años setenta como iniciativa del sacerdote Ángel del Campo, entonces coadjutor de la parroquia de San Pedro de la Fuente. Su intención era crear un coro parroquial, y con el impulso de Juan Antonio Quintana logró reunir a un grupo de vecinos con sensibilidad musical. Muchos de ellos eran trabajadores de la planta de Firestone, donde Quintana ejercía un cargo directivo. De aquellos primeros ensayos surgió un disco de música castellana. Poco tiempo después, el grupo se trasladó a la parroquia de Fátima, en la barriada Juan XXIII de Gamonal, y pasó a llamarse Coral Nueva Alianza. Fue bajo ese nombre cuando grabaron un segundo álbum, Castilla Canta, que recogía el repertorio tradicional de la región.
Hacia el final de la década, una escisión interna puso en riesgo la continuidad del proyecto. Un grupo de treinta personas, con Quintana y Begoña Bayona al frente, decidió entonces ofrecer sus voces al Cabildo de la Catedral de Burgos. Tras reunirse con el vicario arzobispal Vicente Proaño, la propuesta fue aceptada y se designó como director al maestro de capilla Ángel Bravo Pérez. Así nació la Coral Santa María la Mayor, que debutó en la Semana Santa de 1980 y desde entonces ha mantenido su presencia en las principales celebraciones litúrgicas de la Catedral de Burgos.
Durante más de cuatro décadas, sus integrantes han acompañado celebraciones como la Navidad, la Semana Santa, la festividad de la Inmaculada, el Día de Difuntos o Santa Cecilia. También han viajado por distintas ciudades de España y Europa, entre ellas Roma, Fátima, Cáceres, Granada y Santiago de Compostela. El repertorio que han construido a lo largo de los años ha sido publicado en tres volúmenes, donde conviven partituras tradicionales con obras litúrgicas más complejas. Muchas de ellas fueron compuestas por el propio Ángel Bravo y por Inocencio Fernández, quien en 2014 asumió la función de organista y maestro de capilla tras el fallecimiento del maestro Bravo. Fernández explica que “cada pieza tiene un propósito, el de acompañar la liturgia, elevar la oración y transmitir emoción” y añade que “hay partituras que llevan más de 40 años resonando en estas paredes y otras más recientes que combinan tradición y frescura”.
En la actualidad, la agrupación celebra su 45 aniversario y este domingo, coincidiendo con Santa Cecilia, rendirá homenaje a los miembros que se han jubilado durante este año, entre ellos el fundador Juan Antonio Quintana. Rodrigo Calzada, quien ha asumido la dirección musical con el acompañamiento de Inocencio Pérez, afirma que “queremos agradecerles todo lo que han construido” y destaca que “su dedicación ha hecho posible que hoy sigamos aquí, celebrando 45 años de música y comunidad”. Calzada, conocido por su sensibilidad interpretativa, ha introducido nuevas obras en el repertorio, con una orientación que combina técnica y emoción, sin perder el vínculo con el legado coral de la catedral.
La coral mantiene un perfil intergeneracional, en el que conviven voces con trayectorias largas y nuevas incorporaciones. Julián de Bustos, presidente actual, expresa que “cuando cantas en la Catedral sientes que formas parte de algo que va más allá de ti mismo” y sostiene que “cada misa, cada procesión, es un momento de conexión con la historia, con la fe y con la propia ciudad”.
María Cadillo, con casi una década en la agrupación, reconoce que “al principio me parecía imposible recordar tantas partituras, especialmente en latín” y concluye que “pronto entendí que cada voz tiene su lugar y que juntas creamos algo mágico. Cantar en esta seo es un ejercicio de disciplina y de alegría al mismo tiempo”. Paloma, que se ha incorporado recientemente, comenta que “todavía me cuesta creer que pueda compartir escenario con voces que llevan décadas” y añade que “cada ensayo es un descubrimiento” y que vive cada celebración como “una fiesta de emociones y aprendizaje”.
La coral continúa abierta a nuevas voces. Quienes tengan oído, un mínimo de afinación y la ilusión de cantar en la Catedral pueden asistir a los ensayos, que se celebran los martes por la tarde, a partir de las siete. Rodrigo Calzada resume el espíritu del grupo al afirmar que “cantar en esta Coral es formar parte de una familia extensa, diversa y apasionada”.
La Coral Santa María la Mayor forma parte del día a día de la Catedral de Burgos desde hace casi medio siglo. Con un repertorio que ha evolucionado junto a su historia y una base coral que reúne distintas generaciones, la agrupación sigue manteniendo el mismo propósito con el que nació, que es el de acompañar la liturgia con música, sostener la tradición coral de la diócesis y ofrecer a sus integrantes un espacio donde crecer musical y personalmente.