El Correo de Burgos

Aspirante a 'influencer' desde el destierro

La compañía burgalesa Bambalúa estrena este sábado en el Teatro Principal 'Cid de Clown', un «espectáculo único» donde «el contraste entre lo legendario y lo real da lugar a situaciones muy cómicas»

Sito Matía, de Bambalúa, se mete en la piel (y armadura) del mismísimo Cid Campeador.

Sito Matía, de Bambalúa, se mete en la piel (y armadura) del mismísimo Cid Campeador.ÓSCAR CORCUERA

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Su historia (real y ficticia) es de sobra conocida. Mucho se ha escrito y elucubrado sobre la figura de Rodrigo Díaz de Vivar. Y lo que te rondaré, morena. Ríos de tinta e innumerables horas de metraje, eventos y recreaciones. La leyenda del Campeador permanece viva dentro y fuera de Burgos. También en clave de humor, desde el teatro, gracias a la histriónica propuesta de Bambalúa. Con nariz de payaso y el mundo por montera, Cid de Clown promete carcajadas a diestro y siniestro. 

Tan hilarante como pedagógica, la nueva obra de la compañía burgalesa inicia su andadura este sábado 27 de diciembre en el Teatro Principal a partir de las 19:30 horas. Sobre el escenario, Sito Matía se mete en la piel (y armadura) del mítico guerrero castellano «desprovisto de todos los artificios épicos y grandilocuentes». Desterrado, sí, pero con ganas de triunfar. Un aspirante a influencer en toda regla. 

«El contraste entre lo legendario y lo real da lugar a situaciones muy cómicas», proclama Álex Britos. Aparte de dirigir la obra, forma tándem con Cristina Salces. Él de Tibilorio, ella de Ortigosa. Dos buhoneros tremendamente avispados dispuestos a engatusar al mismísimo Cid para convertirle en estrella. ¿Qué menos que un Cantar para alguien tan grandioso? Cuesta saber, eso sí, quién lleva la voz cantante. 

Sito Matía, Álex Britos y Cristina Salces, intérpretes de 'Cid de Clown'.

Sito Matía, Álex Britos y Cristina Salces, intérpretes de 'Cid de Clown'.BAMBALÚA TEATRO

A caballo entre los «hechos históricos contrastados» -desde la jura de Santa Gadea hasta el asedio a Valencia- y la «figura hiperbólica y casi mística» del protagonista, Bambalúa configura un Cid «más humano» cuya estética, propia del circo tradicional, desmonta al público en el mejor de los sentidos. El resultado, tal y como apunta Matía, es una «comedia directa y blanca» que retrata en gran medida la sociedad actual. La sátira frente a la farsa, con brocha fina, para exponer con sorna a todo aquel que ansía sus «minutos de gloria» a toda costa. 

Un «espectáculo único» y «cien por cien Bambalúa». Más allá de tan sucinta definición, Britos destaca como acierto la incorporación de dos «personajes muy potentes que son un imán para el espectador». Capaces de romper la cuarta pared, juegan con el desconcierto para que el público se haga un sinfín de preguntas. De esta forma, apostilla Matía, «tienes que estar con todos los sentidos para desarrollar la imaginación» e ir completando las piezas del puzle. 

Dado que en la sociedad actual «prima la inmediatez», la compañía desarrolla proyectos «cada vez más movidos, permeables y cambiantes». No de un día para otro, desde luego. En el caso de Cid de Clown, atrás queda año y medio de trabajo con varios pases previos que «funcionaron muy bien». Que conste que tuvieron que recortar algún que otro capítulo. Aun con todo, Britos celebra haber expandido el singular universo cidiano en formato clown que hace tiempo escenificó en una pequeña pieza junto a Matía. 

A la hora de testar la obra en petit comité, los intérpretes se sorprendieron sobremanera después de que los espectadores comentasen mayoritariamente que «parece un musical». No era su intención, aunque canciones hay unas cuantas. Temas épicos con toques de swing, rock e incluso reguetón. Todo sea por enriquecer, coreográficamente hablando, una historia que, como bien dice Matía, «forma parte de la cultura popular de la ciudad de Burgos». 

Los nervios de cara al estreno, aunque inevitables, se controlan sin mayor problema. «Llevamos 28 años y cerca de 3.000 actuaciones; eso te da mucha seguridad», zanja Britos. La experiencia es un grado, por supuesto, y Bambalúa siempre salta al ruedo con «los deberes hechos y la lección muy repasada». Eso no quita, bien lo sabe Matía, para que «cada día en el que subes al escenario sea distinto». 

Con el «gusanillo» presente «justo antes de salir», Bambalúa rodará con Cid de Clown, como es menester, a lo largo de 2026. Primero con una pequeña gira por Castilla y León a partir de febrero y después por todo el país durante el segundo semestre. Compaginando esa «vertiente educativa y teatral» que suele caracterizar a la compañía, es probable que se organicen pases en plena campaña escolar. Sea como fuere, la intención de Matía, Britos y Salces es que el público disfrute y se ría de lo lindo «en Gamonal, Aranda de Duero o Sevilla». En cualquier lugar, independientemente de la edad, porque lo que se cuenta nos interpela a todos. 

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