Talento emergente del pueblo a la ciudad (y viceversa)
Música Callada se alía con la Fundación Caja de Burgos para impulsar el ciclo 'Nuevas Resonancias', en el CAB, con creadores europeos que realizarán una breve residencia artística en Rubena

Presentación del ciclo 'Nuevas Resonancias' en la terraza del CAB.
Hace ya tiempo, casi desde el principio, quedó claro que el ciclo Música Callada no se circunscribiría únicamente a su entorno más inmediato. Su afán por traspasar fronteras, a pequeña escala geográfica y a lo grande desde el plano artístico, ha derivado progresivamente en la creación de proyectos paralelos capaces de interconectar diferentes espacios. Del medio rural a la capital (y viceversa), la Mancomunicad Encuentro de Caminos se alía ahora con la Fundación Caja de Burgos para afianzar el deleite sonoro y visual a través de Nuevas Resonancias.
No lo tuvo nada fácil el jurado a la hora de valorar las 17 propuestas que aspiraban a formar parte de la primera edición de este ciclo recién parido. Solo tres podían tener cabida y Nocturnalia Ensemble se alzó con el premio principal de la convocatoria. En calidad de finalistas, la flautista Anna Williams y Al tayr Ensemble se repartieron la plata y el bronce, respectivamente. Su recompensa, la de todos ellos, será actuar en el Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) entre finales de julio y mediados de agosto.
«Detrás de cada proyecto hay horas de investigación, ensayo, búsqueda y riesgo creativo», destaca la directora gerente del CAB, Cristina García, convencida del «gran potencial de crecimiento» que atesora Nuevas Resonancias. Lo mismo opina Fernando Gómez, coordinador general de Música Callada. Por el éxito en sí del proyecto matriz, pero también por la conjugación de arte pictórico y sonoro en un espacio con un «criterio muy europeo» que encaja como anillo al dedo.
Aparte de actuar en la capital burgalesa, los músicos seleccionados disfrutarán de una residencia artística en Rubena, base de operaciones de Música Callada. Tres días bajo la batuta de Jorge Jiménez antes de aterrizar en el CAB frente a un aforo máximo -y previsiblemente lleno- de 80 personas por sesión en la sala que actualmente acoge la exposición Como semilla humilde de Teresa Gancedo. De cara al próximo año, la programación incluirá el concierto de Álvaro Fernández Bravo, galardonado con una mención especial.
No puede estar más orgulloso de lo conseguido hasta ahora Ismael Ruiz, alcalde de Rubena. Si algo ha demostrado Música Callada es su potencial a la hora de «sacar partido» al patrimonio del medio rural. Quizá a un «nivel más casero» pero no exento de calidad. De hecho, «el público agradece la cercanía con los músicos» y eso permite, con creces, «rehabilitar el casco urbano de nuestros pueblos».
«Desde el principio nos marcamos una línea de calidad», subraya Gómez a sabiendas del mérito que tiene activar a seis pueblos que no suman 800 habitantes para situar a toda la provincia de Burgos en el mapa gracias a Música Callada. Sea allí o aquí, en el CAB, García da por sentado que volverá a establecerse una «relación más cercana entre los artistas y los espectadores» al brindar la «oportunidad de escuchar de otra forma».
Calendario
La primera cita de Nuevas Resonancias tendrá lugar el jueves 30 de julio, a las 7 de la tarde, de la mano de Al tayr Ensemble. Su proyecto, a caballo entre Europa y Oriente Próximo, plantea un viaje al pasado, surcando las aguas del Mediterráneo,que abarca varios siglos de tradición musical.
Tomará el relevo Anna Williams el sábado 1 de agosto a las 13 horas. Con su recital Atem, la artista londinense planteará un repertorio renacentista y contemporáneo que invita a reflexionar sobre la celeridad y falta de reflexión en los tiempos que nos toca vivir. De esta forma, pretende abrir la puerta a nuevos espacios de renovación y escucha activa.
Cerrarán el ciclo Mojca Jerman (violín), Pablo Tejedor-Gutiérrez (violonchelo y viola da gamba) y Alex Mastichiadis (teclados históricos). O lo que es lo mismo, Nocturnalia Ensemble. Su concierto, previsto para el jueves 13 de agosto a las 19 horas, pondrá el broche de oro a un ciclo que, como bien dice García, se nutre de «experimentación, diálogo y creación artística».
Las entradas, ya a la venta por 6 euros, se pueden adquirir a través de los canales habituales de la Fundación Caja de Burgos. Ya sea a través de internet en la plataforma TeleEntradas o en las taquillas del Cultural Cordón y del CAB. Además, cabe la posibilidad de comprar un abono para los tres conciertos por 15 euros.