La cárcel de Burgos se convierte en el escenario del cortometraje ‘Condenados’
Inspirado en el cine de los años 80, nació de un taller con internos que aprendieron las fases de una producción de cine

Rocío Ramírez y Diego Sebastián, de Pelunosky Productions.
Durante varios días, el Centro Penitenciario de Burgos acogió el rodaje de ‘Condenados’, un cortometraje de acción y ciencia ficción protagonizado por quince internos y grabado íntegramente dentro de la prisión. La historia toma como protagonistas a un grupo de reclusos obligados a colaborar entre ellos para sobrevivir cuando una amenaza desconocida irrumpe en el centro penitenciario, una premisa inspirada en el cine fantástico de los años ochenta y en el universo de John Carpenter que llevó la ficción a un escenario de rodaje poco habitual.
Sin embargo, el planteamiento es que «las historias pueden surgir en cualquier sitio». «A veces pensamos que el cine pertenece solo a determinados espacios y personas. Este proyecto demuestra que no. Donde hay personas con ganas de crear, puede haber cine», señaló Diego Sebastián, uno de los responsables de Pelunosky Productions junto a Rocío Ramírez. Ambos dirigieron un proceso de mes y medio en el que los internos participantes conocieron cómo se construye una película y fueron entrando poco a poco en el trabajo de una producción real hasta llegar al rodaje.
La grabación terminó dando a la prisión el ritmo propio de un plató, ya que «durante esos días se respiraba exactamente el mismo ambiente que en cualquier rodaje, nervios, concentración y muchísimas ganas de que cada escena saliera lo mejor posible. Fue muy bonito ver cómo todos remábamos en la misma dirección», afirmó Rocío Ramírez, quien destacó la implicación de los internos a medida que avanzaban las escenas y el trabajo que hacían frente a las cámaras y en vez de un ejercicio evolucionaba para convertirse en una película.
Un proyecto enriquecedor
Diego Sebastián y Rocío Ramírez reconocieron que la experiencia también les obligó a salir de su forma habitual de trabajar y a conocer otra dimensión de su oficio. «Fue una experiencia enriquecedora y uno de los proyectos más especiales que hemos hecho hasta la fecha. Sin lugar a dudas, repetiríamos», señalaron. Tras la acogida del taller, la productora prevé mantener esta línea educativa junto a sus próximos trabajos audiovisuales.

La claqueta del cortometraje ‘Condenados’.
El cortometraje es el resultado de un taller impulsado por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Burgos y desarrollado por Pelunosky Productions, que planteó desde el inicio una experiencia práctica para que los conocimientos adquiridos por los presos se aplicaran directamente a la preparación de la película. Los internos participaron en las distintas fases del proceso y comprobaron que cada escena dependía de un trabajo común de todos en el que ninguna tarea quedaba aislada del resto.
Pelunosky Productions está formada por jóvenes cineastas burgaleses responsables de trabajos como ‘CLICK’ y ‘Tres gangsters y un ruso’.