La Sinfónica de Burgos pone en duda su próxima temporada si el Ayuntamiento no paga los seis conciertos que debe
La asociación asegura que todavía no ha cobrado ninguno de los seis conciertos de la pasada temporada por culpa de la pésima tramitación administrativa y advierte de que no puede seguir acumulando deuda si quiere comenzar en noviembre

La Orquesta Sinfónica de Burgos (OSBU).
La Orquesta Sinfónica de Burgos (OSBu) ha vuelto a advertir públicamente que su continuidad está en riesgo por los retrasos en los pagos del Ayuntamiento, que achaca a los obstáculos administrativos. La asociación que sostiene la formación asegura que, a día de hoy, no ha cobrado ninguno de los seis conciertos de la pasada temporada y que no puede poner en marcha una nueva programación mientras siga acumulando deuda, por lo que reclama un abono inmediato que permita comenzar en noviembre, como viene siendo habitual.
El problema ya se anticipaba a finales del pasado invierno, cuando la situación económica de la orquesta ya había llevado a Cultura a plantear el pago de cinco conciertos celebrados entre 2024 y 2025 por un importe conjunto de unos 120.000 euros, aunque entonces todavía quedaban pendientes otros dos correspondientes a noviembre y diciembre de 2025. La deuda se arrastraba desde diciembre de 2024 y el Ayuntamiento explicó que parte de esos pagos debía tramitarse mediante reconocimientos extrajudiciales de crédito, un procedimiento más lento que el ordinario.
La OSBu asegura que desde entonces la deuda se solventó parcialmente y que parecía existir voluntad de completar los pagos, pero sostiene que el problema continúa, puesto que «el Ayuntamiento aún no ha pagado a nuestra asociación ninguno de los seis conciertos de la temporada pasada», según afirma su Junta Directiva en un comunicado en el que reconoce que la Gerencia Municipal de Cultura y Turismo está intentando desbloquear la situación, aunque esos trámites no han terminado por traducirse en el ingreso del dinero.
Según la asociación, el obstáculo es ahora principalmente administrativo, dado que «una parte quiere pagar y otra quiere cobrar, pero siempre hay algún impedimento entre medias que lo impide», lamenta, y añade que el pasado mes de julio llegó a aprobarse en una Junta de Gobierno Local el abono de casi la mitad de la cantidad pendiente, aunque posteriormente el pago quedó detenido durante la tramitación.
La propia orquesta evita entrar en todos los pasos internos que han ido retrasando los abonos, pero sostiene que el resultado práctico es que no dispone de margen para seguir financiando la actividad por su cuenta. «No es posible poner en funcionamiento una temporada de conciertos, pues la orquesta y su asociación no pueden acumular más deuda», advierte la Junta Directiva, que vincula directamente el comienzo de la próxima programación al pago inmediato de las cantidades pendientes.
La situación ya había generado críticas políticas meses atrás y en febrero, el el grupo municipal socialista denunció que cinco facturas por 117.041 euros correspondientes a conciertos de la temporada 2024-2025 se encontraban pendientes y cuestionó que la agrupación hubiera actuado sin contrato, circunstancia que obligaba a tramitar los pagos mediante reconocimientos extrajudiciales de crédito. En mayo, el grupo socialista volvió a preguntar por el cobro de los conciertos y aseguró que seguían existiendo discrepancias administrativas entre Intervención y la Gerencia de Cultura.
Una actividad que comenzó en 2005
La OSBu recuerda que lleva ofreciendo temporadas de conciertos desde 2005 y que únicamente dejó de hacerlo durante la pandemia. La formación celebró precisamente en 2025 su vigésimo aniversario, con una temporada que volvió a tener como escenario el Fórum Evolución y que incluyó conciertos entre noviembre y mayo.
La asociación pone como ejemplo del nivel alcanzado durante el último curso los estrenos del Concierto para piano del compositor burgalés Alejandro Yagüe y de la Suite orquestal n.º 1 de “El mozo de mulas”, de Antonio José, además de la interpretación de la Sinfonía n.º 9 de Beethoven en la clausura. A su juicio, detener ahora la actividad supondría una pérdida importante para la programación cultural de la ciudad después de dos décadas de continuidad.
La Junta Directiva endurece especialmente el tono al valorar la gestión administrativa de los pagos y considera difícil que el público pueda entender que la orquesta llegue a detener su actividad por este motivo. «Los miles de burgaleses que han llenado el auditorio del Fórum cada concierto no van a entender que el Ayuntamiento deje caer a la Orquesta Sinfónica de su ciudad», señala la asociación, que critica también que parte de los responsables culturales y políticos traten el problema como «un expediente más».
La OSBu mantiene, pese a todo, la intención de comenzar la próxima temporada en noviembre si consigue cobrar a tiempo. La asociación espera que los trámites pendientes puedan resolverse en las próximas semanas y anuncia que irá informando de cualquier novedad relacionada con los pagos.