FÚTBOL / Tercera División. Grupo VIII
Aurreko acumula 617 minutos sin encajar un gol
El Burgos ha encadenado siete victorias y uno de sus pilares para conseguir esta racha positiva ha sido la solidez defensiva. Si por algo se está caracterizando el cuadro blanquinegro en los últimos partidos es por su férrea defensa. Lo anterior le permite rentabilizar los goles al máximo y es que pese a que el equipo no se encuentra especialmente acertado en las tareas ofensivas cada gol que mete vale su peso en oro. De ahí que las 5 de sus 6 últimas victorias hayan llegado por 1-0 (Villaralbo, Huracán Z, Valladolid B, Lermeño y Numancia B). Aurreko no recoge un balón del fondo de las mallas desde el 13 de diciembre de 2009, cuando el Salmatino lograba adelantarse en El Plantío. Desde entonces han pasado 617 minutos sin que el guardameta vasco del Burgos CF haya sido batido.
El rigor defensivo fue una de las claves para el buen papel del equipo la pasada temporada, aunque en el comienzo de la actual el equipo no estaba tan acertado en las labores de contención. Pero ya ha dado la vuelta a la tortilla y es que el conjunto blanquinegro ha encajado cuatro goles menos que la pasada campaña a estas alturas de la Liga. Aunque lo paradójico es que sigue teniendo menos poder ofensivo que el anterior curso, pese a que los principales refuerzos se han hecho en la zona atacante. Esta campaña el Burgos lleva marcados 14 goles menos que el año pasado en la jornada 23, lo que deja claro que si en algo debe mejorar la escuadra burgalesista es en el ataque, aunque si continúa con la solidez que está demostrando podrá rentabilizar mucho más sus goles.
Esta racha de imbatibilidad ha provocado que las diferencias en esta estadística con respecto al Real Valladolid B se hayan igualado (los pucelanos sólo han encajado dos goles menos), aunque el filial sigue teniendo mejores números, ya que sigue encajando menos y marcando más.