FÚTBOL / Tercera División. Grupo VIII
El Burgos CF le ha recortado al Real Valladolid B 8 puntos en 11 jornadas
En la jornada 13, coincidiendo con la derrota del cuadro blanquinegro, enAguilar el filial pucelano alcanzaba la máxima diferencia, aunque a partir de ese momento la brecha ha ido decreciendo de forma paulatina
R. MENA / Burgos
El Burgos CF afrontará el último tercio de la temporada empatado a puntos con el Real Valladolid B, su gran oponente para conseguir el primer puesto. Los blanquinegros vienen de menos a más y en las últimas 11 jornadas le han recortado 8 puntos al filial pucelano, que hace un tiempo parecía inalcanzable. Los números de los burgalesistas siguen mejorando jornada a jornada y de los últimos 33 puntos el cuadro de la ribera del Arlanzón ha conseguido 29.
Su ritmo es muy fuerte, lo que ha provocado que no sólo haya recortado con respecto al Real Valladolid B, sino que haya distanciado de forma importante a sus perseguidores (le saca 10 puntos a la Arandina, que es tercera, 15 al Villaralbo, equipo que cierra la zona de play off, y 16 al Real Ávila, quinto, pero con un partido menos). El primero de los objetivos que se puso el equipo en el inicio de la campaña, meterse en el play off, está prácticamente conseguido salvo catástrofe, por lo que el siguiente paso es el de lograr una primera plaza que multiplica las opciones de ascenso.
El Burgos lo borda en las estadísticas, aunque sobre el césped sigue sin dar esa sensación de poderío que muestran su números. No es un equipo que apabulla a sus oponentes y en más de una ocasión la grada de El Plantío así se ha manifestado, pero sus números son incontestables y si mantiene el nivel el regreso a la Segunda B parece algo al alcance de la mano de un equipo que debe ir a más conforme se acerquen las fechas decisivas. Además, en el mercado de invierno ha realizado dos incorporaciones de calidad, Pablo Sierra y Manel Sala, que le deben permitir aumentar el nivel colectivo y mejorar en algunas facetas del juego en las que tenía ciertas carencias. La dinámica es buena, aunque lo realmente positivo es que todo indica que el equipo no ha tocado techo.
Solidez defensiva
La base sobre la que se está apoyando el cuadro burgalesista es la solidez defensiva y es que después de que el Valladolid B liderara esta estadística desde el inicio de la campaña los dos equipos están también empatados en este dato (han encajado 11 goles en los 24 partidos que han disputado). En los últimos 11 partidos el Burgos ha recibido 3 goles y se ha convertido en un oponente muy complicado de batir. Mikel Aurreko recoge cada vez menos balones del fondo de su portería y el equipo lo está notando, ya que saca una alta rentabilidad a los goles que marca.
Precisamente el poder goleador es el único aspecto que se ha reducido con respecto a la pasada campaña. Pese a que el equipo cuenta con más cantidad y calidad en su línea de ataque, le cuesta marcar. Las jugadas a balón parado se han convertido en los últimos tiempos en el mejor aliado de la escuadra blanquinegra para batir la portería contraria, aunque es un dato significativo que el Burgos haya hecho 13 goles menos que el anterior curso. Es cierto que Nel aún no está a su mejor nivel y siguen faltando los goles del gallego, aunque no parece un motivo suficiente para justificarlo.
En estos momentos los blanquinegros tienen dos puntos más que la pasada campaña, por lo que le siguen saliendo las cuentas, aunque lo que parece claro es que deberá mantener el listón alto si quiere desbancar de la primera plaza al Real Valladolid B, que parece ya más ‘humano’.