FÚTBOL / Segunda División B. Grupo I
El CD Mirandés reacciona tarde
El conjunto rojillo estuvo cerca de conseguir un resultado positivo en el tramo final del choque, aunque le volvió a faltar puntería en el remate
SD LEMONA 2
CD MIRANDÉS 1
SD Lemona: Alcalde, Gago, Sanpedro, Enero, Lombraña, Guereñu (Gayo, min. 83), Solaun, Goti (Ametaga, min. 64), Rebollo, Ricki (Gurrutxaga, min. 76), Lambarri.
CD Mirandés: Iván Gómez, Garmendia, Lozano, Rodri, De la Plata (Cabero, min. 46), Tártara (Rodellar, min. 73), Iván Agustín, Tato (Matamala, min. 61), Candelas, Pablo, Haritz.
Árbitro: Del Pino (Colegio Catalán): Amonestó a Eneko, Guereñu y Lambarri por parte local. Por parte visitante a Candelas y Lozano.
Goles: 1-0, min. 21: Sanpedro. 2-0, min. 66: Ricki. 2-1, min. 73: Pablo.
PACO PRIETO / Lemona
Un gol de Pablo, el tercero consecutivo en las tres últimas jornadas, resultó insuficiente para que el Mirandés consiguiera algo positivo en el terreno de juego del Lemona. El conjunto vasco aprovechó la debilidad defensiva del Mirandés para colocar un 2-0 en el marcador, que al fin y a la postre resultó suficiente ante un conjunto visitante que reaccionó de forma tardía. De esta forma, encadena su tercera derrota consecutiva lejos de Anduva.
Candelas, en sustitución de Royo, fue la única novedad en el once titular de un Mirandés dispuesto a confirmar su permanencia casi matemática en la División de Bronce. Con ese objetivo mostró buena disposición en el césped tras el pitido inicial y hacerse con un esférico merodeando el área cementera. Ya en el minuto 2, Pablo estuvo a punto de inaugurar el marcador al aprovechar una peinada de Haritz, pero el interior zurdo envió por encima del larguero ante Alcalde. Los visitantes intentaban triangular con criterio y mantenían al rival replegado en su campo. Sin embargo, al cuadro de Julio Bañuelos le faltó mayor mordiente y, especialmente, mayor convicción a la hora de rematar.
Al cuarto de hora de juego, el decorado cambió drásticamente. Los vizcaínos despertaron, avanzaron sus líneas y comenzaron entonces unos momentos de fuerte presión que pronto le dieron recompensa. Iván Gómez respondió con acierto a un primer lanzamiento lejano de Rebollo, pero el cancerbero nada pudo hacer minutos después en una acción a balón parado. Lambarri peinó en el primer palo el segundo córner local y el central Sanpedro, poderoso en el salto desde el punto de penalti, de certero testarazo colocó el 1-0 en el marcador. El Mirandés acusó el golpe y durante unos minutos fue incapaz de reaccionar ante un Lemona que ahora manejaba el encuentro a la espera de nuevas oportunidades.
En estos momentos de cierta zozobra apareció Pablo, el mejor jugador visitante, para buscar de nuevo la igualada en el marcador. Su primer intento encontró las manos de Alcalde y poco después le faltó paciencia para definir tras una gran acción personal.
El partido, poco antes del descanso, parecía una sucesión de opciones para ambos bandos, aunque el Lemona tuvo la más clara. Una jugada personal de Rebollo acabó con un pase de la muerte que Gago falló de forma clamorosa. Por si fuera poco, y ya en el minuto 42, una nueva jugada de estrategia a punto estuvo de colocar el segundo gol vasco en el tanteador, pero Iván Gómez pudo solucionar el remate a bocajarro de Lambarri.
En el arranque de la reanudación, el Lemona controlaba a placer ante un rival inseguro y de momento inoperante. Lambarri, un auténtico incordio para la zaga visitante durante todo el encuentro, erró un primer mano a mano ante Iván Gómez, sin embargo, poco después se resarció con una dejada de cabeza al segundo palo para que Ricki fusilara a bocajarro.
Faltaban 25 minutos para el final y parecía que todo estaba perdido para un Mirandés que de momento no notaba la acción de los hombres de refresco. Sólo fue con el 2-0 cuando el equipo comenzó a sacar la casta. Haritz, en posición acrobática, estuvo a punto de recortar distancias, pero esta circunstancia llegó cuatro minutos después gracias al omnipresente Pablo. El centrocampista, en gran jugada personal, dribló a cuanto defensor se encontró en el camino y de tiro raso y ajustado al palo, anotó su séptimo gol de la campaña devolviendo la emoción al marcador.
A partir de entonces los de Julio Bañuelos se fueron con todo al ataque y el Lemona optó por pasar a tener tres centrales y buscar la sentencia con rápidos contragolpes. De este modo falló Lambarri dos ocasiones muy claras porque Iván Gómez seguía muy sólido bajo palos. El Mirandés nunca se rindió y a los locales les tocó todavía sufrir, especialmente en un frenético descuento. Fue entonces cuando Matamala y Candelas, con sendos remates en el interior del área, pudieron arañar un punto, pero su falta de definición lo impidió.