FÚTBOL / Segunda División B
Otro pasito hacia la salvación
El conjunto rojillo sumó un nuevo punto ante un rival directo en su lucha por asegurar la permanencia, aunque sigue viendo demasiado cerca la zona peligrosa de la tabla clasificatoria
CULTURAL LEONESA 0
CD MIRANDÉS 0
Cultural Leonesa: Calzado, Tejedor, Gorka, Santi Santos, Chema Mato, Cerveró, Segovia, Omar, Yahvé (Roberto Carlos m.83), Denis (Chema m.68) y Roskam (Rodrigo m.88).
CD Mirandés: Iván Gómez, Garmendia, Raúl García, Rafa Lozano, De la Plata, Tato (Candelas m.65), Haritz, Randy (Morgado m.76), Rodellar (Tártara m.86), Iván Agustín y Pablo Infante.
Árbitro: Del Río Ayete (colegio aragonés). Amonestó a los locales Abel Segovia y Yahvé y a los visitantes Pablo Infante y Lozano.
Goles: No hubo.
León
Mirandés y Cultural Leonesa empataron ayer en un partido aburrido. El punto hace que ambos estén un poco más cerca de la salvación, aunque ambos -están empatados a puntos- siguen viendo muy de cerca la zona peligrosa de la tabla.
La Cultural arrancó demostrando su condición de local y encerrando sobre el área de Iván Gómez al Mirandés. El once dispuesto por Julio Bañuelos entró demasiado frío en el choque y le costó tomar la medida a los leoneses. Una muestra de ellos fueron las constantes internadas del menudo juvenil Omar. El asturiano trató de penetrar en el área en diversas ocasiones, siendo abortadas sus arrancadas casi siempre con faltas de los defensas burgaleses. El equipo rojillo tan sólo se sacudía el inicial dominio culturalista a través de rápidas combinaciones en el centro del campo precedidas de descargas a las bandas.
En el primer cuarto de hora la Cultural dio un serio aviso en una falta directa lanzada por Yahvé que se topó con el poste. La acción despertó a Iván Agustín que puso a funcionar la maquinaria de Miranda. El cerebro rojillo fue el mejor y más activo jugador de los once alineados por Bañuelos. El capitán trazaba constantes paredes en el medio del campo para que Randy desbordase en la diestra o Pablo Infante hiciese alguna diablura en la zurda.
De las botas de los dos extremos nacieron las mejores ocasiones del Mirandés. Con el paso de los minutos el Mirandés le tomó la temperatura al partido y se desperezó en base a buenas acciones combinativas. Así al filo de la media hora el meta Diego Calzado salvó al equipo culturalista con una espectacular doble intervención. El portero repelió sendos lanzamientos de Randy y Haritz que más que mala intención llevaban veneno en estado puro. Incluso antes de que el colegiado decretase el final de los primeros 45 minutos el cuadro de Miranda pudo haberse puesto por delante en el marcador de no haber mediado un fuera de juego. Fue en un lanzamiento raso de falta de Randy, cuyo rechace aprovechó Infante para rematar a las mallas.
El panorama cambió en la segunda parte y el Mirandés protagonizó una salida en tromba de los vestuarios. Bañuelos plantó la línea defensiva de cuatro sobre la cal del medio del campo. El equipo rojillo recuperaba rápido el balón y surtía a Randy, Pablo Infante e Iván Agustín, que se encargaron de hacer un rondo con los zagueros leoneses. El equipo de la ribera del Ebro careció por completo de pegada, poniendo en muy pocos aprietos la portería de Diego Calzado. En ninguno si nos ceñimos a contabilizar los segundos 45 minutos. Muy buenas intenciones y ninguna realidad.
El partido entró entonces en una segunda fase de absoluto correcalles. Un choque roto por los cuatro costados donde el Mirandés se sentía cómodo por su mayor dominio del balón y control del juego. Tampoco durante estos minutos, ninguno de los dos equipos logró incomodar a los porteros. Iván Gómez y Calzado recordaran pocas noches tan plácidas como la de anoche. Por último los dos entrenadores parecieron pactar que no debían perder en 20 minutos lo que no habían logrado ganar en los 70 anteriores.
Mansos, muy mansos, se mostraron los de Bañuelos. Sin embargo mayor culpa tiene la Cultural que jugaba en casa y ofreció la imagen de un equipo cobarde, timorato e incapaz de crear ningún peligro. En todo caso, el empate si sirve a ambos equipos para dar un pequeño paso más en pos de una salvación que ya se empieza a ver como meta más que alcanzable.